En las últimas horas, una fuerte polémica estalló alrededor de Carmiña Masi luego de que se viralizaran en redes sociales comentarios suyos considerados racistas contra Jenny Mavinga, participante de Gran Hermano.
Todo comenzó cuando la oriunda de Paraguay se refirió a Mavinga con comentarios que muchos usuarios interpretaron como discriminatorios. A partir de allí, las críticas se multiplicaron rápidamente en redes sociales, donde cientos de usuarios empezaron a cuestionar su actitud.
«Quiero que se ‘vacha'», lanzó, imitando la frase que había popularizado Coti Romero. En medio del escándalo, una frase se volvió viral y terminó de encender la polémica. “Ay la negra parece que recién la compraron y acaba de bajarse del barco”, fue una de las expresiones que circularon con fuerza y que alimentaron la discusión entre los seguidores del programa.
La participante continuó con comentarios aún más polémicos dirigidos a su compañera y a otro concursante: «Mirá el otro ahí… el monito (por Brian Sarmiento) y la que acaban de comprar. Parece que no me escuchan», le dijo a parte de la casa que estaba junto a ella. Finalmente, remató con otra frase despectiva: «Ahí está creyendo que así ganás… lo único que puede hacer ahora es mover el culo».
Como si los comentarios por sí solos no generaran suficiente polémica, fuera de la casa alzó la voz Anamá Ferreira. “Mira el racismo en Gran Hermano, Telefe”, escribió en X y arrobó a Santiago del Moro.
Luego, se expresó al respecto en su programa: “Racismo total en la casa de Gran Hermano. Yo sabía que iba a pasar eso porque la gente habla y acá hablar es gratis”, se mostró realmente enojada.
“La tienen que expulsar o ir a placa el resto del certamen”, Anamá fue severa al referirse a las posibles consecuencias por los dichos de Carmiña y siguió: “Tiene que aprender”. La mediática comparó los dichos de Masi con el caso de Agostina Páez, la joven argentina detenida en Brasil por hacer señas de monos a unos brasileños.
“La están deshumanizando”, dijo sobre Jenny Mavinga, y sostuvo que desde la producción de Gran Hermano deben hacerse cargo no solo por los dichos de Carmiña Masi, sino también por el comportamiento del resto de los participantes, que se rieron y no le marcaron el error.






