La interna en La Libertad Avanza no solo preocupa al Gobierno, sino que incluso parece desestabilizar a algunos de sus principales opositores mediáticos. En este contexto, Viviana Canosa y Alejandro Fantino protagonizaron una acalorada discusión que terminó con uno de ellos abandonando el estudio de streaming de Carnaval.
Este 25 de Mayo, Javier Milei se mostró junto a su gabinete durante el acto patrio. Sin embargo, las polémicas dentro de Casa Rosada quedaron expuestas, no solo por las grandes ausencias, sino también por los gestos de quienes estuvieron presentes.

En el programa de streaming Cónclave analizaron cada detalle de la jornada patria, o al menos eso intentaron. Para Fantino, los conflictos internos dentro de La Libertad Avanza son situaciones que, en definitiva, terminan favoreciendo políticamente al espacio.
La opinión del periodista y una palabra puntual sacaron de quicio a Canosa: “¿Me estás diciendo psicótica? Me parece más psicótico tu presidente que yo”, comenzó la conductora, apuntando directamente contra su colega.
“No es de psicótico decir lo que está pasando en la Argentina”, sostuvo Viviana, en referencia a lo que —según ella— se comenta tanto en redes sociales como en los medios de comunicación. En un tono más conciliador y buscando bajar la tensión, Fantino le respondió: “¿Vivi, tenés ganas de escuchar o tenés ganas de hablar?”.
🎥 La vida no es un carnaval😳 Viviana Canosa abandonó el estudio del streaming de Toviggino tras discutir con Alejandro Fantino 🍿 Por lo menos esta vez no se fue Doman ✍️ #Chisme 👀 pic.twitter.com/1RH9Co4zqX
— Chisme (@somoschisme) May 26, 2026
Pero la conductora no aflojó y continuó elevando el tono de la discusión, mientras Fantino intentaba defender su postura. “Sigan ustedes, los escucho un ratito”, lanzó el periodista antes de quitarse los auriculares, dando a entender que no quería continuar la discusión en esos términos.
Inmediatamente, Viviana Canosa reaccionó aún más molesta, juntó sus cosas y decidió abandonar el piso de Carnaval. “Psicótica es un montón”, se la escuchó decir mientras se retiraba, pese a que el resto de la mesa intentó frenarla y calmar la situación, aunque sin éxito.

