La separación entre Darío Cvitanich y Chechu Bonelli sumó un capítulo de absoluta furia mediática tras meses de rumores y especulaciones silenciosas. El exfutbolista de Banfield y Boca Juniors decidió romper el silencio de manera drástica y sin ningún tipo de filtros durante una entrevista en vivo con Intrusos. Lejos de esquivar el barro de las polémicas económicas, el exdelantero detalló la millonaria división de bienes que acordó con la modelo, expuso los insólitos reclamos cotidianos que debe afrontar y desmintió con indignación las acusaciones de infidelidad que dañaron su reputación pública.
Cvitanich fue tajante al describir el rol que asumió tras la ruptura para garantizar el bienestar de sus hijas y el funcionamiento del hogar. “En la parte de la división yo me hice cargo de absolutamente todos los gastos de la casa con dos empleadas, una niñera y una 24/7 que se encarga de la casa, la que compré como parte de la división de bienes, que trabajan un mes cuando las chicas están conmigo quince días”, relató. Marcando una clara diferencia sobre su propio estilo de vida, el deportista aclaró: “Yo tengo una sola niñera que contraté solo por la semana y una señora que viene una vez a la semana, porque cuando yo no estoy con las chicas la verdad es que no estoy en la casa”.
Propiedades, caprichos de alquiler y la defensa de Ivana Figueiras
Decidido a defender su nombre frente a las acusaciones de desatención económica, el exjugador enumeró las transferencias y el patrimonio cedido a la conductora. “Yo cumplí con todo, de todo lo que trabajé cuando estuve con ella le di el 50%”, remarcó, sumando otros compromisos fijos que corren por su cuenta: “Aparte que me hago cargo del colegio y de la obra social”. Asimismo, ventiló una cuestionable actitud de Bonelli respecto a un capricho inmobiliario: “Cuando a ella se le antojó una casa que estaba alquilada hasta febrero 2027, decidí comprar esa casa, ese alquiler va para ella, no para mí, lo mismo con los departamentos que dejé”. Para ilustrar el nivel de asfixia financiera que vivió, recordó un reproche insólito: “Un día me tuve que desayunar que me mandaban una factura de 15 mil pesos para un regalo de una nena, le dije ‘pagalo vos’, y me dijo ‘no, todavía no cobré’”.
Sin embargo, el punto máximo de tensión en el piso ocurrió cuando el conductor Rodrigo Lussich le trajo a colación los dichos de su ex, quien había asegurado que él la había dejado por otra mujer. Completamente indignado, Cvitanich desmintió la supuesta traición y salió al cruce para proteger a su actual pareja, Ivana Figueiras. “Esa es la primer gran mentira, que se rectifique y que diga la verdad, Ivana apareció en mi vida mucho tiempo después de mi separación”, disparó con vehemencia, concluyendo con un fuerte descargo por el daño colateral que generó el escándalo: “En ese sentido tengo que defender mi nombre y el de mi pareja, que se tuvo que bancar el hate de mucha gente porque ella especuló”.

