A mediados de 2023, Villa Cañás, la ciudad santafesina que vio nacer a Mirtha Legrand, decidió homenajearla con una estatua en su honor. Sin embargo, nada salió como se esperaba.
En aquel momento, la diva de los almuerzos se mostró molesta con la escultura, ya que consideró que no estaba bien lograda y que no la representaba.

Este fin de semana, el tema, lejos de quedar en el olvido, volvió a cobrar relevancia gracias a un picante intercambio en la mesa de La Noche de Mirtha (El Trece), donde la conductora recordó el episodio con nuevas críticas y su característico humor filoso.
La charla comenzó con la visita de Ricky Maravilla, quien contó entre risas que la gobernación planea inaugurar una estatua en su honor para sumar un atractivo turístico. Mirtha reaccionó con entusiasmo y celebró la noticia: “Uy, qué bueno, eso merece un aplauso”.
La mesa acompañó con risas y comentarios hasta que Denise Dumas, con tono cómplice, deslizó: “Ojo, porque Mirtha no estaba muy contenta con su estatua”. La conductora no tardó en recoger el guante y lanzó, fiel a su estilo: “Ah, no, la mía es horrible”.
🎥 Anoche en su programa en la pantalla de @eltreceoficial Mirtha Legrand volvió a criticar su estatua ubicada en Villa Cañás: “𝘠𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘩𝘦𝘳𝘮𝘰𝘴𝘢 𝘺 𝘦𝘴𝘰 𝘦𝘴 𝘩𝘰𝘳𝘳𝘪𝘣𝘭𝘦” ✍️ #Mesaza 🍽️ #Chisme 👀 pic.twitter.com/K2KSk2JVPd
— Chisme (@somoschisme) May 31, 2026
Entre carcajadas, Mirtha continuó: “Que no se enoje el escultor, pero no es linda, no soy yo. ¡Yo soy linda y eso es horrible!”. La sinceridad de la reina de los almuerzos desató una nueva ola de risas en el estudio, mientras Denise remató: “Claro, no te sentís identificada”.
La historia de la estatua suma así un nuevo capítulo. Tras el escándalo que se generó en 2023 por la obra instalada en su honor, Mirtha había contado la conversación que mantuvo con el entonces intendente de Villa Cañás.
“Les cuento: hablé con Norberto Gizzi, que es encantador. Porque esto es con motivo de los 121 años de la fundación de Villa Cañás. Estamos mi hermano y yo y no la pusieron a Goldy, lamentablemente, mi hermana”, detalló la diva en diálogo con la prensa.

Según explicó en ese momento, le pidió al funcionario que modificara algunos aspectos de la escultura que no le gustaban. “Le dije: ‘Mire, Norberto, la estatua no es buena, como dijo Marcela, ni los dientes son míos’. Entonces me dijo: ‘Bueno, Mirtha, la vamos a sacar’. Pero yo le dije: ‘Mire, no la saque, hágala arreglar porque es de un escultor de Laboulaye, de Córdoba, que no me conoce seguramente. Dele una foto mía y que me haga de vuelta con la foto porque yo no me reconocí’”.
A lo largo de los años, Mirtha Legrand dejó en claro que es sumamente exigente a la hora de conducir sus programas. Y, al parecer, también cuando se trata de los homenajes que recibe. Más de dos años después de la polémica, la conductora volvió a demostrar que sigue sin sentirse representada por aquella estatua que intentó inmortalizarla en su ciudad natal.

