La relación entre Javier Milei y Roberto Piazza habría llegado a un final explosivo. Después de años de cercanía, respaldo público y elogios cruzados, el Presidente y el diseñador protagonizaron una discusión a los gritos que terminó con el mandatario afuera de una importante gala benéfica.
La información fue revelada por el periodista Nicolás Gallardo en MDZ, quien reconstruyó una trama con llamadas durante la madrugada, pedidos políticos, insultos y un desfile de alta costura convertido en escenario de una inesperada guerra.
El pedido de Milei que desató el escándalo
El conflicto comenzó alrededor de Sofisticación, la nueva colección de Roberto Piazza que sería presentada en Señor Tango a beneficio de su fundación contra el abuso infantil.
Milei tenía previsto participar del evento y cantar junto a su expareja Fátima Flórez. El Presidente habría elegido “La flor más bella”, de Memphis La Blusera, para concretar un nuevo regreso al escenario.
Sin embargo, después de una extensa reunión en la Quinta de Olivos, el mandatario llamó a Piazza durante la madrugada con un pedido inesperado: quería incorporar al desfile a algunas mujeres de su confianza política.
La propuesta habría incluido a dos diputadas libertarias sobre la pasarela, en una suerte de intervención partidaria dentro del evento de moda.
Piazza dijo que no y Milei habría estallado
El diseñador analizó la idea, pero decidió rechazarla. Su intención era preservar el perfil artístico, profesional y benéfico de la gala, sin convertirla en una exhibición política de La Libertad Avanza.
Esa negativa habría provocado la furia presidencial. Según la investigación de MDZ, Milei volvió a comunicarse con Piazza mientras se encontraba por subir al avión rumbo a Israel. La conversación habría escalado rápidamente hasta convertirse en una pelea cargada de gritos e insultos.
El modista, decepcionado por el trato recibido, no volvió a atenderlo.
Karina Milei intentó apagar el incendio
Karina Milei habría tomado conocimiento de la discusión e intentado convencer a su hermano de que había cometido un error.
Piazza había respaldado públicamente al líder libertario en distintos momentos, incluso cuando algunas de sus declaraciones generaban fuertes críticas dentro del ambiente artístico y de la comunidad LGBT.
El Presidente habría intentado volver a comunicarse, pero el diseñador no respondió. La amistad ya estaba quebrada.
Roberto Piazza tomó la decisión más dura
Después del escándalo, el creador de moda resolvió retirar a Milei del desfile.
El mandatario quedó desafectado del espectáculo, al igual que los funcionarios que iban a acompañarlo desde un palco especialmente preparado para la ocasión.
La gala continuaría sin la presencia presidencial y con la posibilidad de sumar a Patricia Bullrich, quien mantiene un vínculo cercano con Piazza y tuvo participación en el impulso de la legislación vinculada con la lucha contra el abuso infantil.
De aliados públicos a enemigos inesperados
La pelea sorprende porque Piazza defendió a Milei en reiteradas oportunidades.
El diseñador había celebrado algunas de sus políticas, rechazado acusaciones de homofobia y contado que incluso lo aconsejaba sobre su imagen personal, desde el cabello hasta la ropa.
Esa cercanía parecía consolidada. Pero el supuesto intento de politizar la pasarela y la reacción ante la negativa habrían dinamitado el vínculo.
El desfile que terminó convertido en una novela política
Lo que debía ser una noche de moda, música y solidaridad quedó atravesado por una interna digna de un escándalo televisivo.
Milei perdió su participación artística, Piazza rompió el vínculo y la gala quedó rodeada por una enorme expectativa.
La gran incógnita es si alguno de los protagonistas dará su versión completa. Por ahora, la reconstrucción conocida muestra una amistad destruida por una exigencia, una negativa y una llamada a los gritos que habría cambiado todo.

