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Por qué se separaron Los Redondos para nunca más volver: el oscuro detonante entre el Indio y Skay

Por Redacción Chisme
La muerte del Indio Solari reabrió uno de los temas más delicados del rock.
El Indio Solari

Durante años, la separación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota alimentó rumores, especulaciones y versiones cruzadas. Hubo quienes señalaron diferencias artísticas, otros apuntaron a conflictos económicos y algunos aseguraron que el desgaste de décadas había hecho imposible la convivencia. Sin embargo, el propio Indio Solari dejó plasmada su versión de los hechos y habló de una herida que, según confesó, jamás logró cerrar.

Tras su muerte, ocurrida el pasado viernes, volvió a circular en redes sociales un extenso fragmento de sus memorias en el que reconstruyó la discusión definitiva con Skay Beilinson y Carmen Castro, más conocida como Poli, y explicó qué fue lo que terminó dinamitando una de las sociedades más importantes de la historia del rock nacional.

La muerte del Indio Solari reavivó una de las peleas más emblemáticas del rock

Según contó el cantante, el conflicto se desató durante una reunión previa a un recital que la banda tenía programado para el 8 de diciembre en Santa Fe. Allí volvió a surgir una vieja discusión vinculada al material audiovisual registrado durante los históricos shows en Racing.

Solari aseguró que desde hacía años insistía en que se realizaran copias de seguridad de las cintas originales para evitar que se perdieran por un accidente o por problemas derivados de una futura sucesión. Sin embargo, sostuvo que sus planteos siempre eran postergados.

La confesión del Indio Solari sobre la separación de Los Redondos

«Yo llevaba años reclamando que se hiciesen copias del material, por cuestiones de seguridad», recordó. Lo que para él era una medida lógica de preservación artística terminó convirtiéndose en una pelea feroz.

Con el correr de la discusión, el músico comenzó a interpretar la negativa como algo más profundo. «Sentí que queríanPatricil mantener las cosas así», relató. Y agregó que aquella noche comprendió algo que lo marcaría para siempre: «Me llenó de amargura darme cuenta de lo que estaba pasando, de lo que seguramente venía pasando desde hacía años».

La situación escaló rápidamente. Entre gritos y reproches, Skay decidió retirarse de la reunión. El Indio, por su parte, se fue convencido de que el vínculo ya no tenía retorno. «Cuando se me sale la cadena, soy medio jodido. Le hago la cruz a una persona y deja de existir en mi vida», admitió. «Esa madrugada entendí que no quería saber más nada con ellos».

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Lejos de considerar aquella pelea como una diferencia circunstancial, Solari aseguró que la vivió como una traición. «Para mí fue una traición. Que arruinó un eje de mi vida, algo central», afirmó al recordar el final del grupo que había marcado gran parte de su existencia.

El músico incluso rechazó la idea de que la ruptura estuviera vinculada a diferencias musicales. Aunque reconoció que él buscaba una evolución artística que quizás no era compartida por el resto de la banda, sostuvo que nunca recibió objeciones ni señales de conflicto por ese lado.

«Yo estaba muy contento con Momo Sampler, era exactamente lo que había querido hacer. ¿Qué razón tenía para patear el tablero?», se preguntó.

Para el cantante, el verdadero problema fue descubrir una falta de sinceridad que, según entendió, llevaba años gestándose. «¿Cuánto hace que viene fingiendo esta gente? ¿Por qué no tuvieron la valentía de decirme la verdad?», lanzó.

Con el paso del tiempo, el Indio aseguró que incluso dejó de lado cualquier discusión económica. Según explicó, su preocupación nunca estuvo relacionada con el dinero sino con el legado artístico de Los Redondos y la forma en que sería preservado para las futuras generaciones. «Mi interés no era la guita sino el prestigio que habíamos sabido construir», sostuvo. «Lo que me jodía era que se jodiese la epopeya de Los Redondos».

Show del Indio Solari

A pesar de la bronca y de los años transcurridos, también dejó una reflexión cargada de nostalgia. Reconoció que nunca inició acciones legales contra sus excompañeros y que incluso estaba dispuesto a que el material audiovisual se difundiera sin su intervención. Sin embargo, hubo una espina que jamás logró sacarse.

«Me hubiera gustado que Los Redondos tuviesen un final más dedicado a la gente», confesó. Y cerró con una frase que, para miles de seguidores, resume el dolor de una despedida que nunca ocurrió: «Me quedé con las ganas de un final más elegante».

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