El intenso devenir de Gran Hermano Generación Dorada no solo genera pasiones y controversias dentro de las cuatro paredes de la casa de Telefe, sino que repercute fuertemente en el entramado mediático nacional. Luego de la severa sanción colectiva que sufrió la casa debido a una desobediencia de Andrea del Boca durante los ensayos, comenzaron a correr instalados rumores y especulaciones en redes sociales que apuntaban a un presunto favoritismo o «acomodo» de la producción hacia la célebre actriz. Frente a estas acusaciones de fraude en las votaciones, el conductor Santiago del Moro decidió ponerle un freno absoluto a las teorías conspirativas y realizó un fuerte descargo en su habitual programa radial El Club del Moro (por La 100).
Durante la emisión, el animador se mostró sumamente tajante a la hora de defender la transparencia del reality show, descartando de plano las versiones malintencionadas que suelen circular en torno al juego y a la manipulación del voto telefónico. Con total seriedad, del Moro remarcó que las acusaciones tocan terrenos sumamente complejos: “Aclaro esas cosas porque prácticamente eso es un delito. Yo nunca le pondría la cara a una cosa así, me extraña”.
Del Moro sobre los rumores de acomodo de Andrea del Boca: «Yo aclaro esas cosas porque eso es un delito, yo nunca le pondría la cara a algo así. Para esas cosas hay una empresa y una escribana que firma eso. No me gusta cuando marcan a alguien así»
Además niega lo que dijo Rial pic.twitter.com/YRjX3v3i20
— tronk (@TronkOficial) June 11, 2026
El rol de la auditoría y los antecedentes de la casa
Para erradicar cualquier tipo de duda sobre la fidelidad de los escrutinios y de las placas de eliminación, Santiago del Moro recordó el funcionamiento legal de la estructura del formato, desvinculando incluso al canal de las determinaciones del público.
Garantía y transparencia institucional: “Para esas cosas hay una empresa y una escribana que firma eso. Es ajeno hasta al canal eso”, detalló el conductor frente a los micrófonos. Del Moro lamentó la facilidad con la que se estigmatiza a ciertos participantes, agregando: “No me gusta cuando pasan esas cosas que marcan a alguien así”.
A su vez, el presentador rememoró situaciones similares acontecidas en otras ediciones del programa para ejemplificar cómo la tribuna virtual suele encasillar a figuras competitivas en un estatus de acomodo infundado. “¿Se acuerdan que el año pasado decían que Chiara Mancuso estaba acomodada? Y así la sacaron. Esta temporada había arrancado y habían dicho que Lolo Poggio estaba acomodada también”, remarcó al ilustrar la injusticia de estas etiquetas, dado que el participante no posee herramientas para defenderse dentro del encierro mientras el público invalida su desempeño de antemano.

