La muerte de Ernestina Pais sumó un capítulo profundamente conmovedor: la actriz y periodista estaba trabajando en un libro autobiográfico que quedó inconcluso. La información fue revelada en exclusiva por el periodista Luis Bremer en Parte del Show y expone una faceta íntima de sus últimos meses.
El proyecto no era una simple memoria de carrera. Según la reconstrucción publicada, Ernestina había elegido a un reconocido escritor radicado en Madrid para desandar su propia historia: infancia, adolescencia, adultez, heridas personales, vínculos y un mensaje fuerte para quienes atravesaran problemas de consumos.
Los “martes sagrados”: el ritual íntimo detrás del libro
El trabajo tenía una dinámica muy marcada. Ernestina y su biógrafo se encontraban por Zoom todos los martes, día de descanso teatral de la obra El divorcio del año.
A esas charlas las llamaban los “martes sagrados”. En cada encuentro, ella leía lo escrito durante la semana anterior, hacía correcciones y abría un nuevo capítulo de su vida.
Qué quería contar Ernestina Pais
De acuerdo con la exclusiva de Luis Bremer, el libro buscaba mostrar una Ernestina sin maquillaje emocional: directa, profunda, cruda y sincera.
Hasta el momento habían avanzado sobre temas sensibles como las heridas del pasado, la reconstrucción de vínculos y su patología. También aparecía un propósito claro: dejar un mensaje para que las personas con problemas de consumos pidieran ayuda.
El capítulo que ya no pudo empezar
El dato más doloroso es que llevaban tres meses de trabajo y estaban por comenzar el tercer capítulo. Pero ese día el teléfono no sonó.
El silencio en Madrid marcó la dimensión de la tragedia: el libro quedó detenido, igual que tantas conversaciones, abrazos y palabras que Ernestina ya no pudo decir.
Un legado abierto tras la tragedia
Ernestina Pais murió a los 54 años tras ser embestida por una formación del Tren de la Costa en San Isidro, una tragedia que conmocionó al espectáculo argentino.
rtAhora, la gran pregunta es qué pasará con ese material. Si alguna vez sale a la luz, podría convertirse en uno de los testimonios más íntimos de una figura que buscaba narrarse sin rodeos, incluso en sus zonas más difíciles.

