Hay escándalos faranduleros que siguen un camino razonable y otros embrollos del ambiente que se meten en profundidades insospechadas, como el que protagonizó Beto Casella en las últimas horas. Un posteo del conductor de Bendita, generado a partir de una mención que le hicieron, provocó mucho malestar, incomodidad y un sinfín de llamados de urgencia hasta que decidió borrar por completo lo que había publicado.
El conflicto se desató en medio de la enorme repercusión pública por el denominado “Caso Nacho Levy”, el periodista y referente de la organización “La Garganta Poderosa” que fue denunciado por violencia y acoso psicológico por su expareja, la licenciada Cecilia Ce, desatando una posterior ola de acusaciones similares por parte de otras mujeres de su entorno.
La provocación de Julia Mengolini que encendió la mecha
Mientras el caso sacudía las redes sociales, la periodista Julia Mengolini adoptó una postura cauta y pidió “tiempo de análisis” para pronunciarse sobre Levy. Su reacción provocó que gran parte de las críticas se volcaran hacia ella. Al intentar defenderse de los cuestionamientos en su cuenta de Instagram, Mengolini lanzó una inesperada chicana contra el conductor de El Nueve:
“A la gente que me putea día por medio por un recorte que vieron de algo que no le gustó: los invito a escuchar los programas enteros… O vayan a escuchar a Beto Casella. No va a decir nada que los moleste”, disparó la comunicadora.
La fulminante respuesta de Beto Casella y los nombres políticos que desataron el caos
Lejos de quedarse callado, Casella recogió el guante de manera inmediata y utilizó su cuenta de X (anteriormente Twitter) para lanzar un contraataque mucho más directo y efectivo. En su breve pero letal publicación, el conductor nombró a dos figuras de altísimo perfil:
La frase de la discordia: “Yo qué culpa tengo que me escuche medio país. Saludos a Alberto Fernández y a Nacho Levy, Julia”, escribió Beto de forma tajante. La mención explícita al expresidente de la Nación y al militante social denunciado tocó fibras sumamente sensibles e influyentes. A partir de ese preciso momento, el teléfono celular de Casella se inundó de llamadas y mensajes de reproche.
Una llamada aclaratoria y la decisión de borrar el tuit
Ante el escándalo escalonado y la incesante oleada de llamados, el conductor tomó la determinación de eliminar el posteo, una conducta totalmente inusual en su manejo de las redes sociales. Posteriormente, en diálogo con el ciclo Puro Show, Casella minimizó el conflicto y explicó los entretelones de la drástica medida:
“A mí me chicaneás y yo te contesto con otra chicana. Entonces me llamó Julia… y bueno, me dijo que conmigo tiene la mejor y que había sido como un chiste, no algo para pelearnos y que la estaban atacando… entonces lo saqué, no pasa nada”, reveló el animador. Para cerrar el asunto, concluyó con su característico estilo descontracturado: “El mundo sigue como si nada si yo elimino un tuit. No me cuesta nada”.

