Mientras sigue rompiendo redes y batiendo récords en el Mundial 2026, Erling Haaland también se destaca por un fenómeno que va mucho más allá del fútbol. Su característica melena rubia, recogida con una simple gomita durante cada partido, terminó convirtiéndose en una marca registrada y en el motor de un negocio que hoy factura millones.
Lejos de tratarse de una campaña publicitaria más, el delantero noruego es accionista minoritario de Bon Dep, una empresa de su país dedicada a la fabricación y comercialización de accesorios de moda. El producto estrella de la firma es Kknekki, una línea de bandas elásticas para el cabello que ganó fama por su resistencia, suavidad y diseño, desarrollada originalmente en Corea del Sur y distribuida por la compañía noruega.

La relación entre Haaland y la marca nació de manera natural. El goleador utiliza habitualmente estas gomitas para sujetar su largo cabello durante los encuentros y, según trascendió, incluso elige distintos colores para que combinen con la camiseta que viste en cada partido.
Con el paso del tiempo, esa imagen se transformó en una poderosa herramienta de marketing. La presencia del atacante como socio y embajador impulsó el reconocimiento internacional de Kknekki y permitió que el producto se expandiera a nuevos mercados.

De acuerdo con información difundida por la empresa y replicada por distintos medios especializados, la incorporación del futbolista fue clave para el crecimiento de Bon Dep. La compañía llegó a duplicar su facturación gracias al impacto global de la figura del delantero, que convirtió un accesorio cotidiano en un objeto de deseo para miles de fanáticos.
La estrategia fue simple pero efectiva: asociar un producto directamente con uno de los rasgos más reconocibles del jugador. Así, la clásica colita que utiliza Haaland dejó de ser un detalle estético para convertirse en un sello de identidad y en un negocio altamente rentable.
El gran salto llegó durante 2025, cuando las gomitas desembarcaron en el mercado asiático. Allí comenzaron a vender un kit de ocho bandas elásticas con los colores que suele utilizar el delantero por 28 euros (unos 47 mil pesos argentinos al tipo de cambio mencionado), una edición especial que tuvo una gran aceptación entre los seguidores del atacante.

El furor se multiplicó con el Mundial 2026. El rendimiento de Haaland dentro de la cancha y la enorme exposición del torneo dispararon nuevamente la demanda de las gomitas Kknekki, al punto de que la fábrica se quedó sin stock para abastecer los pedidos.
Así, mientras continúa siendo una de las grandes figuras de la Copa del Mundo, Haaland demuestra que su influencia también se extiende fuera del césped: convirtió un simple accesorio para el cabello en un fenómeno comercial que hoy acompaña cada uno de sus goles.

