La relación entre Mauro Icardi y la China Suárez habría entrado en una zona cada vez más delicada. Mientras ambos intentan mostrar normalidad hacia afuera, una nueva versión promete incendiar por completo la historia.
La pareja habría dormido separada después de una fuerte escalada de tensión provocada por la aparición de Ekaterina Ojeda, la joven que quedó en el centro del escándalo tras una noche en Tequila.
La noche que habría marcado un antes y un después
Todo comenzó en el VIP del boliche, donde Ekaterina coincidió con Icardi y la China. De acuerdo con la reconstrucción del medio, la actriz se habría mostrado muy molesta por la atención que el futbolista le prestó a la joven.
La tensión, siempre según esa versión, no habría terminado en el local. El conflicto continuó puertas adentro y se profundizó mientras Ekaterina empezaba a ganar exposición mediática.
“Durmieron separados”: el dato que dinamitó la pareja
El dato más fuerte fue aportado por la propia Ekaterina: según contó, Icardi y la China habrían pasado una noche separados en medio de la crisis.
La actriz se habría ido a la casa de San Jorge para tomar distancia, mientras crecían las diferencias por el presente profesional del delantero y la incertidumbre sobre su futuro futbolístico.
Icardi habría pedido el teléfono de Ekaterina
La verdadera bomba aparece sobre el final de la historia: Icardi habría pedido el número de teléfono de Ekaterina para ponerse en contacto con ella.
El dato resulta todavía más explosivo porque llega cuando la relación con la China estaría atravesando uno de sus peores momentos.
Ekaterina negó sentirse responsable de la crisis
La joven sostuvo que no se siente culpable por lo ocurrido en el boliche y aseguró que simplemente había salido a divertirse con amigos. También afirmó que, en caso de que Icardi hubiera tenido otras intenciones, ella no podía saber qué le pasaba por la cabeza.
Incluso aclaró que el futbolista no es su tipo y que no le atrae.
La crisis que puede abrir otro capítulo del Wandagate
Por ahora, ni Icardi ni la China confirmaron públicamente una separación.
Sin embargo, la combinación es explosiva: una pareja que habría dormido por separado, una tercera figura que gana protagonismo y un supuesto intento de contacto privado.
El escándalo recién empieza y amenaza con abrir otro capítulo imprevisible del Wandagate.

