La mística de la Selección Argentina no solo se mantiene dentro de la cancha, sino también en las costumbres que unen al plantel. En una entrevista exclusiva para ArN12, Marcos Mendoza, dueño de la carnicería bonaerense Los Hermanos de Villa Bosch, reveló el espectacular operativo que realizaron para enviarle a la Scaloneta una tonelada de tradición: mandaron 500 kilos de carne premium con destino a Kansas, Estados Unidos, escala previa de la delegación en pleno torneo mundialista.
“El asado, el vacío y el ojo de bife que querían los muchachos se los hicimos llegar”, relató emocionado el comerciante, destacando el orgullo que significa proveer al equipo de Lionel Messi.
LA CARNE DE LA SCALONETA | El asado que come la Selección es de Argentina y el kilo vale $14.900 ► #ArN @argentina12ok pic.twitter.com/4On7YG35vf
— Tomás Méndez (@mendeztomascba) July 11, 2026
Logística premium y precios populares: el asado que come Messi
Ante la consulta de cómo se logra trasladar semejante cargamento respetando las exigentes medidas sanitarias, Mendoza detalló que trabajan articuladamente con frigoríficos exportadores que poseen sede en Miami. Desde allí, las cajas viajan en avión directamente hacia la concentración.
Lo que más llamó la atención de los conductores del programa fue el accesible valor al que cualquier vecino puede conseguir el mismo corte en el mostrador: El kilo del asado de la Scaloneta se vende a tan solo $14.900.
Mendoza estimó que con la media tonelada enviada, el plantel tiene asegurados entre 4 y 5 asados multitudinarios, calculando que de esos cortes pueden comer aproximadamente 1000 personas.
Las reliquias del local: las camisetas de Enzo Fernández y Leo Messi
El paso de la carne de Los Hermanos por la Selección no fue gratuito. En las paredes del local lucen con orgullo dos reliquias que desvelan a cualquier fanático del fútbol. Por un lado, una camiseta con el dorsal 24 firmada por Enzo Fernández, quien tiene una relación especial con el comercio: “El papá de Enzo es cliente nuestro desde hace 30 años”, desveló Marcos sobre el vínculo barrial.
Por el otro, la joya de la corona: la camiseta número 10 de la Albiceleste con un autógrafo de puño y letra del mismísimo Lionel Messi. “Mi hermano tuvo la suerte de viajar y Leo le firmó la camiseta. Que coman nuestra carne es un privilegio enorme, un verdadero honor”, concluyó el carnicero, sellando una de las anécdotas más pintorescas del color mundialista.

