El eterno y feroz enfrentamiento entre los hermanos Tomás y Fernando Dente volvió a irrumpir con fuerza en la escena mediática, reavivando viejas heridas y exponiendo secretos de una extrema complejidad familiar. Lo que comenzó como una inesperada declaración de la periodista Carla Czudnowsky en Duro de Domar —quien criticó duramente el cambio de postura de Tomás desde la asunción de Javier Milei, afirmando que si su difunta madre lo viera se volvería a morir— terminó desatando una verdadera bola de nieve.
Lejos de llamarse a silencio, Tomás Dente recogió el guante y arremetió con munición pesada contra su hermano Fernando en una entrevista televisiva que dejó a todos helados.
“Es mi medio hermano”: la dolorosa distancia fraternal
En las imágenes que salieron a la luz, Tomás se refirió a Fernando de una manera sumamente distante y tajante: “A mí me comentaban que de un programa de televisión lo contactaron a mi hermano, Fernando Dente. A mi medio hermano, porque ese chico no es mi hermano enteramente”.
El conductor acusó abiertamente al artista de haber expuesto de pies a cabeza la intimidad de su madre fallecida con el único objetivo de conseguir una portada en la revista Gente. Según el relato de Tomás, Fernando ventiló “el secreto más grande” de su mamá sin el consentimiento del resto de los hermanos, dejándolos completamente “espolvoreados” en medio del duelo familiar. Además, lo tildó de ser un “fabulador absoluto” y negó categóricamente las versiones de violencia física infantil que Fernando llegó a sugerir públicamente en su momento.
El oscuro secreto biológico que quebró a la familia
La grieta definitiva entre ambos se remonta al momento en que salió a la luz el mayor misterio de la familia: la verdadera identidad del padre de Fernando. En aquella recordada portada de revista, el bailarín reveló que no compartía el mismo progenitor que Tomás, sino que era fruto de una relación secreta que su madre había mantenido con el cura párroco del colegio de los chicos.
Mientras que Tomás sí intentó un acercamiento e incluso llegó a reunirse con el otro hijo que el sacerdote tuvo tras dejar los hábitos, Fernando optó por cortar de cuajo todo tipo de lazo con su entorno familiar.
Tomás recordó con resentimiento que, en la época en que sus padres se separaron, él trabajaba hasta la medianoche para aportar todo su sueldo a la casa y que a Fernando no le faltara nada. Sin embargo, lamentó que cuando él se quedó sin trabajo años más tarde, su hermano no fue capaz de ofrecerle un plato de comida.
Cruces de alta tensión: la acusación más grave
El descargo de Tomás no se limitó al plano afectivo y sumó denuncias profesionales sumamente delicadas. Por un lado, aseguró que Fernando intercedió ante las autoridades de un canal de aire para bloquear su contratación como conductor. Por el otro, lanzó una acusación demoledora sobre los inicios de su carrera artística:
“Mi hermano se acostaba con el papá de la mejor amiga para que le dieran en su momento una obra de teatro. Se acostaba con el papá de la mejor amiga sin que ella supiera”.

