Un tenso e insólito momento se vivió dentro de la casa de Gran Hermano, cuando la voz de la autoridad del programa tuvo que intervenir en reiteradas oportunidades para llamar al orden a Sol Abraham. La participante caminaba por las instalaciones con el rostro completamente cubierto con un gorro y una prenda que le tapaba la boca y la nariz, rompiendo una de las normas fundamentales de la convivencia y el registro de las cámaras.
Ante la negativa inicial de la jugadora de acatar la directiva, el clima en el juego se volvió sumamente tirante.
“Destápate la cara”: la advertencia de Gran Hermano
Mientras se encontraba en el sector de la cocina junto a sus compañeras, la voz en off interrumpió la rutina diaria para exigirle que se descubra de inmediato:
“Por favor, Sol, destápate la cara… Sol, destápate la cara, por favor. Sol, vení al confesionario”, retumbó la voz de Gran Hermano a través de los parlantes de la vivienda.
A pesar del tono firme de la autoridad del reality, la participante reaccionó negativamente y prefirió entablar un cruce de palabras en lugar de cumplir la orden.
La excusa de la participante y la posible sanción
Lejos de obedecer de inmediato, Sol Abraham justificó su accionar asegurando que buscaba evitar la propagación de una afección de salud entre sus compañeros:
“No, no, no, porque voy a contagiar… Ahí voy, pero no me voy a destapar la cara, eh, porque voy a contagiar. Quiero ser prudente”, lanzó mientras caminaba hacia el pasillo.
El reglamento del programa prohíbe el uso de prendas, pañuelos o accesorios que obstaculicen la visibilidad de los rostros para el monitoreo de las cámaras. Negarse a acatar una orden directa de la voz del reality de manera reiterada constituye una falta grave dentro de la dinámica de la casa.

