Marixa Balli y Marcela Baños mantienen diferencias desde hace años dentro del mundo del espectáculo. Ahora, un inesperado movimiento volvió a poner el foco sobre su relación: ante las vacaciones de la histórica conductora, será la bailarina y panelista quien ocupe su lugar este sábado al frente de Pasión de sábado.
Lejos de tomarse el reemplazo a la ligera, la empresaria se prepara para desembarcar en el ciclo tropical con todo. Antes de salir al aire pidió realizar una pasada de piso y una prueba de sonido para conocer cada detalle del estudio: “Necesito hacer pasada de piso, quiero caminar, como uno hace en el teatro”, explicó sobre su pedido de realizar un ensayo previo.

Pero hubo un detalle que llamó especialmente la atención. Balli aseguró que quiere tener absolutamente todo controlado y, fiel a su estilo, deslizó una picante referencia a las “malas vibras” y hasta a la posibilidad de tropezarse durante el programa. “Cosas básicas: distancia de la cámara, dónde se para el camarógrafo, la iluminación, dónde me tengo que parar, dónde no me tengo que parar”, enumeró sobre los aspectos que quiso revisar antes de ponerse al frente del ciclo.
La llegada de Marixa al programa que conduce Marcela rápidamente despertó especulaciones. Incluso comenzó a circular en tono de broma el término “Traición de sábado”, en referencia a una supuesta intención de Balli de quedarse con el lugar de Baños. Sin embargo, ella descartó de plano cualquier posibilidad de “serrucharle el piso”.
Consultada directamente por la polémica durante una entrevista con Desayuno Americano (América TV), Marixa se mostró contundente y pidió que dejaran disfrutar a Marcela de sus vacaciones: “¡Pero dejen de joder con eso! ¡Qué ganas de joderle las vacaciones a Marcela Baños! La van a traumar, déjenla tranquila”, lanzó.
🗣️ MARIXA BALLI LLEGA A PASIÓN: “MARCELA SE MINIMIZA SOLA”@DesayunoOk @PamelaDav pic.twitter.com/V59wBx6wjg
— América TV (@AmericaTV) August 14, 2026
Además, volvió a explicar por qué necesitó conocer previamente el estudio: “Hicimos reconocimiento de piso por el tipo de taco que uso, distancia de la cámara, iluminación, cosas básicas. Quise pasar al piso para escucharme la voz”.
La exvedette insistió en que detrás de su llegada a Pasión de sábado no existe ninguna intención de desplazar a su conductora. Por el contrario, aseguró que simplemente aceptó una propuesta laboral para cubrirla durante su ausencia: “En vez de que esté ese lugar vacío hay alguien ocupando ese lugar, nada más. Qué traición. Traición es serruchar y no hay intenciones de serrucho. Es transitar dos buenos programas, divertirme y lo que hago es con pasión y mucho respeto. Está bueno que piensen en uno”, sostuvo sobre la oportunidad.
Pese a intentar bajar la tensión, Marixa reveló un dato que dejó en evidencia la distancia que existe entre ambas: no habló con Marcela antes de ocupar su lugar y ni siquiera tiene su número de teléfono: “No hablé con ella y no tengo su teléfono”, aseguró.

Finalmente, Balli recordó otro de los puntos que generaron diferencias entre ellas. Baños había contado que fue una de sus primeras bailarinas y, según Marixa, interpretó que ella intentaba ningunear ese pasado. La empresaria negó que esa haya sido su intención: “Es más, ella dijo que yo la ninguneaba porque decía que había sido mi primera bailarina y para mí era un honor. Siempre cuando hablo de mis primeros bailarines, que fueron muchos muy famosos, siempre lo hago con amor. Está bueno que hayas iniciado con algo y que esa persona te reconozca”, cerró.
Así, mientras Marcela Baños disfruta de sus vacaciones, Marixa Balli se prepara para ponerse al frente de Pasión de sábado, un reemplazo que promete sumar un nuevo capítulo a una relación que desde hace años está marcada por cruces, diferencias y declaraciones públicas.

