Mucho antes de que los realities convirtieran la intimidad en espectáculo, Moria Casán protagonizó una de las escenas más salvajes de la televisión argentina: sentó frente a frente a Mario Castiglione, padre de Sofía Gala y su exmarido, y a Luis Vadalá, su pareja de aquel momento, para hablar de sexo, celos, dinero, separaciones y de cómo había sido convivir con ella.
El encuentro ocurrió el 5 de julio de 1999 en La noche de Moria, por América TV, y quedó inmortalizado popularmente como “Moria y sus dos maridos”. Veintisiete años después, la escena vuelve a cobrar fuerza por el estreno de Moria, la biopic de Netflix que llegó el 14 de agosto de 2026 con ocho episodios sobre la vida de La One.
La noche en que Moria puso a su ex y a su marido frente a frente
El planteo ya era explosivo para la televisión de fines de los 90.
De un lado estaba Mario Castiglione, actor, director y padre de Sofía Gala, con quien Casán había estado casada y compartido además escenario, televisión y temporadas teatrales. Del otro, Luis Vadalá, su entonces marido, con quien había comenzado una relación poco después de separarse de Castiglione.
Moria los ubicó juntos frente a cámara y cedió buena parte de las preguntas a Jorge Rial, que funcionó como una suerte de mediador de una conversación que por momentos parecía entrevista, terapia de pareja y ajuste de cuentas simultáneamente. La prensa de aquellos días describió a los dos hombres prácticamente como si estuvieran sentados frente a un tribunal presidido por Casán.
Sexo, impotencia y una confesión de Vadalá que dejó a todos mudos
La conversación rápidamente dejó de lado cualquier formalidad.
Uno de los momentos más recordados llegó cuando Moria habló de los comienzos sexuales de su relación con Castiglione y aseguró que durante los primeros días de la pareja “Mario no podía”. El actor admitió que habían existido dificultades, aunque discutió cuánto tiempo había durado aquella situación.
Vadalá tampoco salió ileso. Cuando Rial le preguntó cuándo había sido la última vez que Moria lo había echado de la casa, respondió sin rodeos: “Me echó hace 48 horas”.
También quedó expuesto cómo había comenzado sexualmente aquella relación. Según la reconstrucción publicada entonces, fue Casán quien tomó la iniciativa, lo llevó a un hotel y lo esperaba desnuda para lo que describieron como una especie de “examen de ingreso”.
Mario Castiglione confesó que todavía quería a Moria
El clima más incómodo apareció cuando Castiglione habló directamente de sus sentimientos.
El actor, que ya estaba separado de La One, insistió durante el programa en que “la quise mucho y la quiero mucho”. La frase adquirió con los años una dimensión todavía más dolorosa: Castiglione atravesaba entonces un cáncer de colon y murió el 21 de mayo de 2000, menos de un año después de aquella aparición televisiva.
En 2025, la propia Moria volvió a ver imágenes de aquel encuentro y se quebró al recordarlo. Contó que Mario llegaba incluso en silla de ruedas a verla a La noche de Moria pese al deterioro de su salud.
Qué era lo que ninguno de los dos soportaba de Moria
Rial también les pidió que señalaran aquello que más les molestaba de Casán.
Castiglione eligió dos rasgos particularmente fuertes: su soberbia y su autosuficiencia. Vadalá fue más cuidadoso, aunque también deslizó que la capacidad de autocrítica no era precisamente una de las virtudes de su esposa.
Moria, lejos de incomodarse, tomó el control nuevamente y llegó a construir frente a ellos una especie de “hombre ideal” mezclando características de ambos.
Pero cuando percibió cierta incomodidad de Vadalá, marcó el límite: explicó que había amado a Mario, pero que esa historia pertenecía al pasado y que su hombre en ese momento era Luis.
Vadalá reconoció cuánto había cambiado su vida desde que conoció a Moria
Otro de los ejes más picantes tuvo que ver con el poder que Casán ejercía dentro de sus relaciones.
Vadalá reconoció públicamente que conocerla había sido uno de los grandes acontecimientos de su vida: gracias a ella había viajado, conocido otros ambientes y accedido a experiencias que antes no formaban parte de su mundo.
También admitió que, cuando necesitaba ayuda, Moria estaba tanto emocional como económicamente presente.
Años después, la relación terminaría de la peor manera. Moria y Vadalá se separaron en 2001 en medio de acusaciones públicas de infidelidad y una enorme exposición televisiva. Él murió en julio de 2023.
El programa explotó en rating y Moria volvió a reunir a toda la familia
La repercusión fue tan grande que una semana después Casán redobló la apuesta.
En la siguiente emisión volvió a convocar a Castiglione y Vadalá, pero esta vez agregó a Sofía Gala, Ingrid Vadalá y los hijos de Mario Castiglione. Moria explicó que quería mostrar qué había pasado dentro de la familia después del programa anterior.
Aquella segunda emisión volvió a marcar 11 puntos de rating, según los registros de Ibope publicados por La Nación.
Y otra vez aparecieron confesiones durísimas. Sofía Gala, todavía adolescente, reconoció que le había dado bronca ver discutir públicamente a sus padres. También recordó un episodio de infancia en el que destruyó una fotografía de Mario y la tiró al inodoro porque él había viajado a Paraguay sin llamarla. Los adultos terminaron pidiéndoles disculpas a sus hijos frente a las cámaras.
Por qué “Moria y sus dos maridos” volvió a ser noticia con Netflix
La escena funciona ahora como una cápsula perfecta del universo que intenta reconstruir Moria: sexo, poder, televisión, familia y una protagonista que nunca aceptó ocupar un papel secundario en su propia historia.
Netflix estrenó el 14 de agosto la serie de ocho capítulos creada por Javier Van de Couter. Sofía Gala, Griselda Siciliani y Cecilia Roth encarnan distintas etapas de Casán, mientras que Marco Antonio Caponi interpreta a Mario Castiglione, presentado en la promoción como uno de los grandes amores de la vida de la diva.
La producción se define además como una dramatización deliberadamente estilizada y subjetiva: es Moria contando su propia mitología, algo que la plataforma sintetiza como un espectáculo sobre fama, controversia y reinvención.
Por eso aquella televisión de 1999 parece hoy casi una escena escrita para una serie: Moria en el centro, su pasado y su presente sentimental sentados a cada lado, Jorge Rial haciendo preguntas y dos hombres hablando frente al país de cómo había sido amar a La One.
