En medio de las repercusiones públicas y judiciales que involucran a Fernando Cerimedo, salieron a la luz los escandalosos detalles de una maniobra inmobiliaria que damnificó directamente a la familia del periodista Rodrigo Lussich. A través de un extenso testimonio brindado al medio Bardeo.News, Lucía Real Salas —hermana del conductor— reveló el calvario que atravesaron sus padres, Alejandro y María del Rosario, tras invertir los ahorros de toda su vida en un inmueble de Mar del Plata que ya había sido comercializado previamente.
El episodio comenzó en 2012, cuando el matrimonio de adultos mayores decidió radicarse en la ciudad balnearia para estar cerca del periodista. Tras acordar la compra de una unidad de dos ambientes por 35 mil dólares con Cerimedo —quien aceleró las gestiones alegando una supuesta urgencia médica familiar vinculada a un trasplante—, la familia completó la operación en una escribanía, equipó la vivienda y se mudó formalmente, sin imaginar el trasfondo delictivo que se avecinaba.

La misma propiedad vendida dos veces y el departamento desvalijado
La estafa quedó al descubierto poco tiempo después de la mudanza, cuando un confuso correo electrónico de Cerimedo alertó sobre supuestas irregularidades. Al acudir al inmueble, la familia se encontró con la cerradura forzada y la propiedad completamente vacía. Días más tarde, dos mujeres se presentaron con un escribano acreditando la compra del departamento mediante un crédito del Banco Provincia, confirmando que Cerimedo había concretado una doble venta del mismo inmueble.
A raíz de esta situación, la Justicia dictaminó que la titularidad correspondía a las primeras compradoras e intimó a Cerimedo a restituir los 35 mil dólares a los padres del comunicador. En la causa penal, y tras reiterados reclamos de la familia ante la Fiscalía General de Mar del Plata para evitar que el expediente quedara frenado, se logró una condena en juicio abreviado a dos años y seis meses de prisión en suspenso, pena excarcelable que le permitió eludir la cárcel mientras el dinero seguía sin aparecer.
Amenazas, prescripción de la causa y el dolor familiar
El intento por recuperar el patrimonio estuvo marcado por constantes trabas judiciales, omisiones de los estudios de abogados intervinientes y sospechas de connivencia que finalmente derivaron en la prescripción de la vía civil. Además, la hermana de Lussich denunció haber recibido intimidaciones telefónicas directas por parte de Cerimedo para que detuviera las acciones legales y la visibilización del reclamo.
En su balance final, Lucía expresó el profundo daño emocional que el engaño provocó en sus padres, destacando la angustia de ver vulnerados los ahorros de toda una vida de trabajo frente a la impunidad del sistema:
“Mis padres hoy son adultos mayores. Ese dinero no era simplemente un ahorro: era el resultado de toda una vida de trabajo, su jubilación y su retiro. Fueron vulnerados dos veces: primero por quien los perjudicó y después por un sistema que les negó una respuesta efectiva.”

