El futuro futbolístico de Mauro Icardi se encuentra en la cuerda floja tras su salida del Galatasaray de Turquía el 17 de julio de este año. A más de un mes y medio de aquella noticia, el delantero argentino sigue sin firmar contrato con ninguna institución y su carrera entró en un limbo preocupante.
Los especialistas en el mercado de pases europeo aseguran que los constantes escándalos mediáticos y los líos judiciales con su ex, Wanda Nara, terminaron por espantar a los clubes importantes. “Icardi está más metido en los líos con sus mujeres que en jugar al fútbol”, señalan en el ambiente, destacando que las grandes ligas prefieren “no comprarse un problema” pese a su indiscutible jerarquía goleadora.

La bronca de la China Suárez y los fantasmas del pasado
Esta prolongada inactividad —sin pisar las canchas desde el pasado 9 de mayo— no solo golpea su cotización internacional, sino que comenzó a dinamitar la paciencia de la China Suárez. La actriz había frenado gran parte de su carrera artística para acompañarlo por el mundo, pero la falta de certezas le está empezando a “hacer ruido”.
Mudarse a otro país implica un dolor de cabeza constante para ella, ya que debe negociar con Nicolás Cabré y Benjamín Vicuña los permisos para trasladar a sus hijos.
La paciencia al límite y el fantasma de Brasil
Acostumbrada a trabajar toda su vida, la quietud y la falta de acción diaria de su pareja la pusieron en jaque, generando cortocircuitos puertas adentro. En medio de este panorama desalentador, surgió un fuerte sondeo del San Pablo. De concretarse, el delantero pasaría de pelear títulos a luchar por no descender en el Brasileirao, un destino que tampoco seduciría demasiado a la modelo.
Mientras los días pasan y el teléfono del goleador sigue sin sonar con propuestas seductoras de Europa, la gran pregunta que se hace todo el mundo es cuánto tiempo más aguantará la China esta situación límite.

