Eduardo Coudet atraviesa sus últimas horas como entrenador de River. Después de la eliminación ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana, distintos periodistas coinciden en que este jueves dirigirá su última práctica y luego se despedirá del plantel. La dirigencia comenzará entonces a definir cómo sigue un proyecto que quedó golpeado por una sucesión de derrotas, eliminaciones y decisiones que nunca terminaron de funcionar.
El golpe de la Sudamericana terminó siendo el punto final de un ciclo que había arrancado con expectativas altas, refuerzos costosos y la intención de recuperar rápidamente competitividad después de la salida de Marcelo Gallardo.
La final con Belgrano que empezó a romper el ciclo
Uno de los primeros golpes fuertes fue la derrota 3-2 ante Belgrano en la final del Torneo Apertura 2026.
River llegó a esa definición con la obligación de dar una señal de recuperación, pero volvió a quedarse sin título. Ese partido empezó a modificar el clima alrededor de Coudet y dejó instalada la sensación de que el equipo no respondía en las citas decisivas.
Cinco derrotas consecutivas y una racha histórica que hizo explotar la crisis
El escenario empeoró todavía más con el comienzo del Clausura.
River acumuló cinco derrotas consecutivas y ni siquiera logró convertir en las primeras cuatro fechas de esa seguidilla. Actualmente marcha lejos de los primeros puestos, con apenas cuatro puntos después de seis jornadas.
El dato se volvió especialmente pesado por el contexto: un plantel armado para pelear todo terminó entrando en una de las peores secuencias deportivas de los últimos años.
Millones en refuerzos y un equipo que nunca encontró identidad
La crisis deportiva contrastó con la fuerte inversión realizada para reforzar al plantel.
River destinó alrededor de 60 millones de dólares en incorporaciones, pero el equipo nunca logró consolidar una identidad clara ni transformar esa inversión en resultados. Ni Thiago Almada, ni Nicolás Otamendi ni Ángel Correa pudieron enderezar la nave.
Coudet terminó dependiendo de nombres propios, cambios constantes y un funcionamiento que casi nunca consiguió estabilidad.
El “container” y las decisiones que también desgastaron al entrenador
La gestión del plantel también generó ruido. Algunos futbolistas quedaron relegados y entrenaron separados en el predio de Cantilo, una situación que en el mundo River fue rápidamente bautizada como “el container”.
La medida produjo malestar entre hinchas y abrió otro frente alrededor del entrenador, especialmente cuando algunos de esos jugadores seguían teniendo contrato y podían transformarse en opciones en medio de la crisis.
Copa Argentina, Clausura y Sudamericana: River fue quedando afuera de todo
La temporada terminó convirtiéndose en una acumulación de frustraciones.
River fue eliminado por Aldosivi en los dieciseisavos de la Copa Argentina, perdió la final del Apertura, se hundió en el Clausura y finalmente quedó afuera de la Copa Sudamericana, el gran objetivo internacional del segundo semestre.
Ante Santa Fe, el equipo tuvo oportunidades para ganar, pero terminó empatando y perdió en una extensa definición por penales en el Monumental.
Coudet se fue al vestuario y no habló: la imagen del final
Apenas consumada la eliminación, Coudet se retiró directamente al vestuario y decidió no brindar la conferencia de prensa.
El técnico había dicho dos semanas antes que no quería “hacerle mal a River”, una frase que ahora adquiere otra dimensión frente a la inminencia de su salida.
Sus números dejan un balance irregular: 13 triunfos, cinco empates y ocho derrotas en 26 partidos oficiales.
La última práctica y el comienzo de otra reconstrucción en River
Este jueves aparece marcado como el día final. Coudet dirigirá la práctica, se despediría de los jugadores y la dirigencia comenzará a discutir inmediatamente quién debe conducir la reconstrucción.
El problema no es solamente encontrar otro entrenador. River deberá revisar un mercado millonario, un plantel golpeado, jugadores marginados y una temporada en la que quedó eliminado de todas sus grandes competencias.
La Sudamericana no creó la crisis. Simplemente terminó de exponerla.

