María Soledad Calle pasó en pocos días de ser una dirigente política y sindical de perfil relativamente bajo a quedar en el centro de una trama patrimonial y judicial que genera cada vez más preguntas. El disparador fue la revelación de que compró por US$189.000 el departamento ubicado inmediatamente debajo del que ocupa Cristina Kirchner en San José 1111, pero la investigación periodística fue mucho más allá: aparecieron otras propiedades, un BMW valuado en alrededor de US$70.000, 114 viajes internacionales y un polémico contrato relacionado con fondos de la UOM.
La dirigente niega las irregularidades y sostiene que es víctima de una disputa sindical. Mientras tanto, la Justicia investiga un posible perjuicio patrimonial contra el gremio metalúrgico.
Quién es María Soledad Calle y cómo llegó al corazón del poder sindical
Calle construyó su carrera política en Campana, donde fue concejala, un dato que surge incluso de documentos oficiales del Concejo Deliberante local. También militó en La Cámpora y ganó presencia dentro del universo metalúrgico durante la conducción de Abel Furlán.
Su crecimiento dentro de ese entramado fue fuerte. Llegó a representar al gremio en espacios internacionales vinculados con la OIT e IndustriALL Global Union y mantuvo vínculos políticos visibles con dirigentes del kirchnerismo, incluidos Axel Kicillof y Cristina Kirchner.
Su figura, sin embargo, empezó a generar tensiones internas por otra cuestión: además de trabajar vinculada a la UOM, era accionista y directora de USEM, la empresa contratada para administrar parte de los fondos del propio sindicato.
El departamento debajo de Cristina que hizo explotar todas las sospechas
El movimiento inmobiliario que convirtió a Calle en noticia nacional ocurrió el 20 de agosto de 2025.
Ese día escrituró un departamento en el primer piso de San José 1111, exactamente debajo de la propiedad donde Cristina Kirchner cumple su prisión domiciliaria. El precio declarado fue de US$189.000 para una unidad de aproximadamente 252 metros cuadrados.
La operación llamó especialmente la atención porque se realizó apenas dos meses después de que comenzara el arresto domiciliario de la expresidenta.
La cercanía política entre ambas agregó combustible a la polémica: Calle había publicado fotografías junto a Cristina y expresado públicamente su admiración por ella.
El dúplex de lujo frente al golf que apareció después
El departamento porteño no sería su única propiedad.
Documentos del Registro de la Propiedad bonaerense citados por La Nación muestran que Calle figura además como propietaria de un dúplex de más de 170 metros cuadrados en La Reserva de Cardales, dentro de un complejo de alto nivel con vista al golf.
Se trata de un cuatro ambientes con tres dormitorios, suite con vestidor, terraza, calefacción por piso radiante y cochera.
Una unidad de características similares fue publicada por aproximadamente US$265.000. Las expensas correspondientes a julio ascendían a casi $697.000 mensuales, mientras que la unidad registraba además una deuda superior a $1,2 millones.
La casa de tres plantas, la pileta y una coincidencia explosiva con la UOM
La segunda propiedad revelada está en Campana. Se trata de una casa de tres plantas sobre la calle Belgrano, con numerosos ambientes, jardín, terraza y pileta. Pero lo que convirtió ese inmueble en otro foco de interés fue su ubicación: está pegado a un edificio en construcción de la UOM que proyecta convertirse en nueva sede del sindicato en la zona.
Según estimaciones inmobiliarias citadas por La Nación, solamente esta vivienda y el inmueble de Cardales representarían al menos US$450.000.
Sumando el departamento porteño y el BMW, los bienes conocidos públicamente superan holgadamente los US$700.000 en valores estimados, aunque eso no significa por sí mismo que exista una irregularidad patrimonial.
El BMW de US$70.000 que compró casi al mismo tiempo que el departamento
Otro detalle terminó de alimentar las preguntas.
Pocos días antes de escriturar el inmueble ubicado debajo de Cristina, Calle había adquirido un BMW M135 xDrive, cuyo valor fue estimado en unos US$70.000.
La proximidad temporal entre ambas operaciones (auto de lujo y departamento) fue incorporada al debate alrededor de su patrimonio.
Hasta ahora, sin embargo, no existe una sentencia que determine que el dinero utilizado para esas compras provenga de maniobras ilegales.
Los 114 viajes que ahora también miran en la causa
Otro capítulo explosivo surgió a partir de registros migratorios aportados por denunciantes.
Según esa documentación, Calle realizó 114 viajes internacionales entre 2010 y 2026, con destinos como Brasil, Uruguay, España, Estados Unidos, Francia y México.
El dato más llamativo es la concentración reciente: 80 movimientos se produjeron entre 2023 y 2026.
Solo durante 2024 se habrían registrado 25 viajes, incluyendo destinos como Alemania, España, Estados Unidos, Turquía, Colombia, Panamá y Países Bajos. Los denunciantes solicitaron que esos movimientos sean comparados con fechas de pagos y transferencias vinculadas al expediente.
La trama USEM-UOM: el verdadero corazón de la investigación judicial
Más allá de casas, autos y viajes, el expediente que complica a Calle se originó por el vínculo económico entre la UOM y USEM.
La empresa fue creada en 2022 y Calle figura vinculada societariamente a ella. En 2023 firmó un contrato con la conducción nacional de la UOM para manejar una parte sustancial de los aportes del sindicato.
Según información incorporada a la causa, USEM habría llegado a recaudar más de $100 millones mensuales provenientes de unos 200.000 afiliados, mientras los denunciantes sostienen que el esquema podía generar conflictos de interés por el vínculo entre la empresa y dirigentes del gremio.
El juez federal Julián Ercolini, con intervención del fiscal Eduardo Taiano, ordenó medidas y allanamientos para investigar posibles delitos de administración fraudulenta y otras figuras denunciadas.
Eso no implica que Calle haya sido declarada culpable: la investigación continúa y las responsabilidades todavía deben ser determinadas judicialmente.
El sugestivo apodo de “la primera dama” que llegó al expediente
La interna sindical también aportó un dato llamativo.
Denunciantes aseguraron que dentro de USEM algunos empleados llamaban a Calle “la primera dama”, apodo que utilizaron para intentar demostrar el nivel de influencia que habría tenido dentro de la estructura vinculada a Furlán.
Ese señalamiento forma parte de la denuncia y no constituye una prueba por sí mismo.
También existen versiones y acusaciones sobre una relación especialmente cercana entre Calle y Furlán. No corresponde dar por demostrada ninguna relación personal más allá de los vínculos políticos, laborales y societarios documentados.
La UOM cortó el contrato y Calle quedó afuera
La crisis tuvo consecuencias concretas.
El interventor Alberto Biglieri decidió suspender preventivamente el convenio de la UOM con USEM y desvincular a Calle de su puesto dentro de la estructura sindical. La medida fue presentada como una decisión destinada a preservar el patrimonio del gremio mientras continúa la investigación.
Además, denunciantes solicitaron que se profundice el análisis patrimonial y que se revise el departamento de San José 1111 para determinar si existe alguna relación entre su compra y los fondos investigados.
“No compré nada”: la defensa de Soledad Calle frente al escándalo
Calle rechazó públicamente las acusaciones.
Consultada por La Nación, sostuvo: “Es una disputa sindical y de poder” y aseguró que había sido elegida como blanco de una ofensiva en su contra. También afirmó: “No compré nada”, pese a que informes registrales citados por distintos medios atribuyen a su nombre la escritura del departamento de San José 1111 y otras propiedades.
Esa contradicción entre su versión pública y los documentos mencionados por las investigaciones periodísticas es uno de los puntos que mantienen vivo el caso.
Qué está probado y qué todavía deberá resolver la Justicia
Hasta ahora existen registros y documentos periodísticamente relevados sobre propiedades, el vehículo, movimientos migratorios y la relación societaria con USEM. También existe una causa judicial que analiza el contrato de esa firma con la UOM.
Lo que todavía no está probado es que los bienes de Calle hayan sido adquiridos con dinero proveniente de una maniobra fraudulenta. Ese punto es central.
La aparición de un departamento debajo de Cristina Kirchner convirtió la historia en un escándalo político. Pero el verdadero interrogante judicial es otro: si el crecimiento patrimonial y los bienes que ahora aparecen pueden ser explicados legalmente o si guardan alguna relación con los fondos sindicales bajo investigación.

