El enfrentamiento mediático entre Guadalupe Vázquez y Mario Guerci sumó un nuevo y demoledor capítulo. Luego de que el modelo enviara un comunicado a Puro Show (El Trece) intentando justificar las fechas de su ruptura y defendiendo el inicio de su actual romance con una mujer llamada Laura, la periodista contraatacó con una carta de tres páginas que fue leída al aire por Fernanda Iglesias, donde lo acusó sin filtros de infidelidad y de haber mantenido una relación clandestina en paralelo.
“Me causa gracia la trascendencia que tomó este sainete porque ni él ni yo somos relevantes en el medio, mucho menos la otra señora. No voy a permitir que se ponga en duda mi palabra, cuya validez es relevante para mí en lo personal y profesional. El único que se beneficia con el silencio es el que miente. Acá se está intentando encubrir una relación que comenzó y se mantuvo durante meses como clandestina”, disparó con dureza en el inicio del texto.
El viaje a Iguazú y las fechas de la superposición
Uno de los puntos más álgidos del descargo giró en torno a la escapada que ambos compartieron a Cataratas a finales de mayo, elemento que Guerci utilizó para señalar supuestas contradicciones temporales:
“Como cualquiera puede ver en mi Instagram, yo misma publiqué nuestro famoso viaje en tiempo real, a fines de mayo. Las fotos y videos fueron subidos estando en esta relación y obedecían a lo acordado en ese canje. Esta persona intenta desviar la atención hacia la fecha de ese viaje, pero la relación clandestina de ellos no empezó en mayo ni después, sino mucho antes: por lo menos en marzo o abril. Él confirma que comenzaron a salir en un evento laboral; teniendo en cuenta que solo tuvo un evento en marzo y dos en abril, para la fecha del viaje ya se estaban superponiendo las cosas. Que yo sepa, mayo viene después de abril”, argumentó de forma tajante.
“Un caballero jamás le bajaría el precio a su vínculo”
En el tramo final de su carta, Vázquez arremetió contra las actitudes personales del modelo y denunció hostigamientos digitales:
- Falta de códigos: “A pesar de sus conductas pensé que en el fondo era buena persona, pero su descargo me mostró lo contrario: un caballero jamás le habría intentado bajar el precio a su vínculo”.
- Hostigamiento y roles invertidos: Aseguró que la usan como “chivo expiatorio” e incluso mandan familiares a increparla en redes: “Esta persona quiere invertir los roles y limpiar su imagen y la de su amante”.
- Exclusividad rota: Concluyó señalando que el modelo omitió su voluntad de mantener un compromiso serio y cerrado mientras se mostraban públicamente como pareja.

