La muerte de Chiche Gelblung a los 82 años reavivó sus momentos más memorables, pero también las guerras que protagonizó con las figuras más poderosas de la Argentina. Entre ellas aparece Moria Casán, una adversaria capaz de responderle con una artillería verbal tan feroz como la del periodista.
La relación entre ambos tuvo de todo: entrevistas íntimas, respeto profesional, disculpas privadas y escándalos públicos. Se atacaron por televisión, involucraron a Jesica Cirio y Sofía Gala y, cuando parecía que todo había quedado enterrado, volvieron a enfrentarse por la serie sobre Carlos Menem.
“De diva a notera”: el informe que hizo explotar a Moria
Uno de los choques más duros ocurrió en diciembre de 2011. En Impacto 9, el programa de Gelblung, se emitió un informe que planteaba una supuesta caída profesional de Casán: “De diva a notera”.
La One entendió que el informe era una represalia porque había contratado al padre de Jesica Cirio para trabajar en una revista teatral. Moria salió con los tapones de punta y acusó al periodista de defender a la modelo.
“Pone esos informes pedorros y no da la cara. Está gagá”, disparó en Intrusos. También lanzó agravios personales que provocaron un enorme escándalo.
La pelea, sin embargo, terminó de una manera inesperada: Chiche la llamó personalmente para disculparse. Moria aceptó el pedido y destacó su “caballerosidad”.
Sofía Gala encendió una guerra todavía más salvaje
Un año después, Sofía Gala acusó públicamente a Gelblung y aseguró que “debería estar preso por su pasado con los militares”. Se trató de una declaración de la actriz, no de una condena judicial.
Chiche respondió calificándola de “tarada” y lanzó una frase explosiva: “Si hablamos de militares y ella dice que tengo que estar preso, Moria tiene que ir presa antes que yo”.
La conductora no toleró el ataque contra su hija y publicó una larguísima carta en Twitter que luego leyó en Este es el show.
“De Chiche a choto”: la carta más despiadada de Moria
Moria acusó al periodista de tener una mente “vetusta” y cuestionó su estado de salud. Además, recordó trabajos que habían realizado juntos y sugirió que detrás de sus ataques existía una admiración que no se animaba a reconocer.
“Hay que cuidarse del deterioro neuronal para no caer en el papelón de pasar de Chiche a choto y, Dios no permita, a chorro”, escribió.
La diva también reclamó irónicamente un supuesto viaje a Miami que el conductor le habría prometido para ayudarlo a entrevistar a Lorena Bobbitt. Pese a la violencia de las palabras, terminó con una definición muy propia de su estilo: “Se te respeta. Buscame. El que me persigue, me consigue”.
Del enfrentamiento al respeto: una relación imposible de definir
Moria y Chiche no fueron enemigos permanentes. En 2009, la actriz se sentó frente a él en 70.20.10 y protagonizó una entrevista cargada de confesiones.
En 2011, Gelblung participó de Esta noche con Moria Casán. Esa combinación de cariño, ironía y competencia explica por qué podían destrozarse públicamente y volver a conversar tiempo después.
No se trataba solamente de una pelea personal. Eran dos especialistas en comprender la televisión, fabricar una frase y convertir cualquier diferencia en un espectáculo nacional.
La serie de Menem reabrió la herida después de años
El último gran enfrentamiento ocurrió en julio de 2025, luego del estreno de la serie sobre Carlos Menem. Chiche cuestionó a quienes revelaron intimidades del expresidente y apuntó contra el testimonio de Moria.
“A mí me daría vergüenza contar lo que hacía un amante mío. Sacar muertos del cementerio no me gusta”, declaró el periodista.
La respuesta fue inmediata: “No le entiendo nada porque estoy muy mayor. Que vaya a un foniatra y que se le mejore la voz”, ironizó Casán.
Esta vez, Gelblung consideró que su adversaria había cruzado un límite porque su dificultad para hablar respondía a un problema de salud. “Sería lamentable que se burle de esto”, contestó desde su programa.
Así fue el vínculo entre Chiche Gelblung y Moria Casán: admiración, furia, golpes bajos y reconciliaciones inesperadas. Dos animales mediáticos que nunca necesitaron fingir indiferencia porque sabían que, juntos o enfrentados, siempre producían televisión.

