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Santiago del Moro acorraló a Luana Fernández con una pregunta incómoda y Gran Hermano resolvió una duda complicada

Por Redacción Chisme
Santiago del Moro enfrentó a la última eliminada del reality por su pasado con Yao Cabrera y la Mansión WiFi.
Luana Fernandez

La salida de Luana Fernández de Gran Hermano abrió una de las conversaciones más incómodas de la temporada. Santiago del Moro aprovechó el encuentro fuera de la casa para preguntarle directamente por su vínculo con Yao Cabrera y la recordada Mansión WiFi.

Sin posibilidad de esquivar el tema, la influencer reconoció que trabajó junto al polémico youtuber, aunque aseguró que decidió correrse de aquel entorno. Su explicación volvió a poner bajo la lupa un pasado que la acompañó durante toda su participación en el reality.

La pregunta de Santiago del Moro que dejó a Luana contra las cuerdas

El conductor abandonó momentáneamente el balance del juego y avanzó sobre el asunto más delicado de su historia pública: su relación con Cabrera y el grupo de creadores digitales que convivió en una mansión durante la pandemia.

Luana sostuvo que su participación había sido laboral y que se había alejado antes de los episodios judiciales más graves. La pregunta provocó un momento cargado de tensión por las acusaciones que rodearon al denominado WiFi Team.

El tatuaje que destapó su secreto dentro de Gran Hermano

La conexión había quedado expuesta meses antes por un tatuaje con la palabra “WiFi”. Ante la insistencia de sus compañeros, Fernández admitió: “Es el team de Yao Cabrera. Me pagaron un montón por tatuármelo en vivo”.

También contó que vivió aproximadamente un año en aquella propiedad, donde producían videos y contenido constantemente.

La oscura causa que convirtió su pasado en un escándalo

Yao Cabrera fue condenado a cuatro años de prisión por trata de personas y reducción a la servidumbre. La Mansión WiFi quedó investigada tras denuncias vinculadas con explotación laboral y otros presuntos delitos.

Aunque el nombre de Luana fue mencionado públicamente al reconstruirse el funcionamiento del grupo, no existe una condena contra ella por esos hechos. Ese punto resulta fundamental para diferenciar las acusaciones difundidas de aquello efectivamente probado por la Justicia.

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