La conmoción por el estado de salud de Ezequiel “Pocho” Lavezzi sigue en aumento tras su reciente viaje a Italia. Luego de que se viralizaran las impactantes imágenes en las que se lo vio temblando con notorios movimientos espasmódicos durante un homenaje que le rindió el Napoli, nuevos y crudos detalles sobre su presente físico, emocional y económico salieron a la luz en la televisión.
En el ciclo de espectáculos, el Dr. Guillermo Capuya analizó las secuencias audiovisuales y descartó afecciones como la enfermedad de Parkinson, inclinándose por secuelas de su tratamiento psiquiátrico: “Si uno revisa los antecedentes del Pocho Lavezzi, es posible que tenga un efecto adverso de una medicación, como pueden ser los antipsicóticos. Lo hablé con la neuróloga y me dijo que no puede ser un parkinson, porque sus movimientos son demasiado rápidos”.
“De esa guita hoy no le queda nada”: excesos, adicciones y un patrimonio perdido
A la par de la preocupación médica, el periodista Gustavo Méndez reveló el dramático trasfondo financiero que acompaña el derrotero personal del exfutbolista desde que colgó los botines a los 34 años, tras su paso millonario por el Hebei China Fortune:
“Primero, la droga es una mierda. Fue papá en 2024, estuvo mucho tiempo peleado con su familia, tuvo una internación, un hecho de violencia con su hermano y denuncias de violencia de género de su ex. Él solamente por ir a China ganó 150 millones de dólares, esa guita hoy no la tiene… Se compró un barco de 2.4 millones de euros, tenía los mejores autos y hasta un edificio en Brooklyn, Nueva York”, relató el panelista.
Frente a la pregunta directa de cómo se dilapida una fortuna de semejante magnitud, la respuesta en el piso fue letal: “La droga, los excesos… los amigos del campeón y la gente que le roba la plata”.
Un espiral de conflictos y alerta roja
El presente del exdelantero de la Selección Argentina refleja una acumulación de episodios críticos que marcaron sus últimos años. Los profesionales de la salud coinciden en que los temblores observados en Napoli responderían a las fuertes dosis de fármacos recetados en sus procesos de rehabilitación.
- Descalabro financiero: Pese a haber sido uno de los deportistas mejor remunerados del planeta en su etapa en el fútbol asiático, su entorno denuncia que el dinero fue absorbido por compras extravagantes, consumos problemáticos y abusos de su círculo cercano.
- Internas familiares: Su cuadro se da en un contexto de constantes altibajos anímicos, distanciamientos y denuncias judiciales previas.

