Pamela David sumó una inesperada faceta empresarial y decidió ingresar al competitivo mundo del vino. La conductora lanzó MEL, su propia marca de vinos y espumantes, creada en Mendoza con el objetivo de expandirse progresivamente dentro de la industria vitivinícola.
El emprendimiento fue desarrollado junto con la bodega Piccolo Banfi y el enólogo Gustavo Ozamis. Aunque Pamela continúa vinculada con los medios, busca que este proyecto se convierta en una alternativa comercial sólida y sostenida en el tiempo.

MEL, la marca con la que Pamela David ingresó al mundo del vino
La propuesta comenzó con dos productos: un vino rosado y un espumante rosé, elaborados con variedades como Malbec y Pinot Noir.
El nombre posee un significado personal. MEL surge de una combinación relacionada con el nombre Pamela y, al mismo tiempo, remite a la palabra “miel”. La identidad se completa con el concepto “Mi espíritu libre”, elegido como lema del emprendimiento.
La apuesta que busca crecer más allá de dos etiquetas
El lanzamiento no sería una incursión pasajera. El objetivo es ampliar progresivamente la producción, desarrollar nuevos productos y fortalecer la presencia de la marca en el mercado argentino.
De esta manera, la presentadora busca diversificar sus actividades y generar una fuente de ingresos que no dependa exclusivamente de sus trabajos en televisión.

El giro empresarial de una figura histórica de la televisión
Pamela alcanzó la popularidad en 2001 con su participación en El Bar TV. Después trabajó como modelo, actriz y vedette, hasta consolidarse definitivamente como conductora.
Formó parte de Animales Sueltos y encabezó ciclos como Gran Hermano: El Debate, Pamela a la tarde y Desayuno Americano. Ahora, sin abandonar completamente la pantalla, inicia un nuevo desafío profesional.
Con MEL, Pamela David transforma su nombre en una marca comercial y apuesta por conquistar un terreno completamente diferente.





