El Gobierno argentino presentó una queja diplomática ante Uruguay por la instalación de un espacio británico dedicado a las Islas Malvinas dentro de la Expo Prado 2026, una de las muestras comerciales y agroindustriales más importantes de Montevideo.
El stand, montado dentro del pabellón del Reino Unido, promocionaba turística y comercialmente al archipiélago bajo la denominación “Falkland Islands”. La exhibición provocó el rechazo de la Embajada argentina, que considera esa identificación parte del intento británico por legitimar la ocupación iniciada en 1833.
El stand británico que encendió la alarma diplomática
La representación británica presentó a las islas como un destino independiente y utilizó exclusivamente el nombre impuesto por el Reino Unido.
Argentina cuestionó que esa promoción se realizara en Uruguay, un país que históricamente respaldó el reclamo nacional de soberanía sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

El pedido argentino que generó polémica en Uruguay
Además de elevar su protesta ante la Cancillería uruguaya, la Embajada argentina pidió que los legisladores del país vecino evitaran interactuar o reconocer institucionalmente el espacio británico.
La solicitud generó una fuerte reacción del senador colorado Pedro Bordaberry, quien sostuvo que Uruguay no aceptaría “ninguna imposición” extranjera sobre la actuación de sus representantes.
Uruguay respaldó a la Argentina, pero marcó un límite
La vicecanciller uruguaya, Valeria Csukasi, ratificó que la posición histórica de su país continúa siendo favorable a la causa argentina.
“Uruguay tiene una posición histórica de reconocimiento de las Islas Malvinas y eso no cambia”, aseguró. Sin embargo, admitió que fue un error trasladar el pedido argentino al Parlamento porque existe división de poderes y el Ejecutivo no puede ordenarles a los legisladores cómo actuar.
Csukasi también explicó que este tipo de reclamos se repite cada año por la presencia británica en la exposición. El episodio sumó tensión diplomática, aunque Uruguay dejó en claro que su respaldo a la soberanía argentina permanece intacto.





