Marina Bellati sorprendió con una confesión íntima que nadie tenía en el radar. Durante su paso por el segmento “Hasta que se ponga en verde”, la actriz reveló que en 1997 tuvo un encuentro sexual con Jay Kay, el cantante y líder de Jamiroquai, cuando la banda británica visitó la Argentina.
La historia comenzó como una salida para disfrutar del recital que el grupo ofreció en el estadio de Ferro, pero terminó convirtiéndose en una noche que Bellati recordaría durante casi tres décadas.
Fue a ver a Jamiroquai y terminó dentro del after show
Según reconstruyó la artista, todo ocurrió durante una de las visitas más recordadas de Jamiroquai al país. Bellati fue al estadio para ver al conjunto que se encontraba en pleno éxito mundial y terminó accediendo al exclusivo festejo posterior al concierto.
En aquel momento, la agrupación atravesaba el fenómeno generado por Travelling Without Moving, el disco que contenía éxitos como “Virtual Insanity”, “Cosmic Girl” y “Alright”.
Marina Bellati reveló que estuvo con el cantante Jamiroquai y confesó que se hizo “pis encima” en un teatro. https://t.co/usNcKTVDMP pic.twitter.com/Ui9hklOiEV
— MDZ Online (@mdzol) September 17, 2026
La noche en Ferro que tuvo un final completamente inesperado
Una vez terminado el recital, Bellati llegó al after show en el que se encontraban los músicos y otras personas vinculadas con la presentación. Allí habría comenzado el acercamiento con Jay Kay.
La actriz contó sin demasiados rodeos que, después de compartir aquella celebración, tuvo relaciones sexuales con el cantante británico. Su revelación provocó sorpresa inmediata por la magnitud internacional del nombre involucrado.
El secreto íntimo que Marina Bellati guardó durante casi 30 años
La intérprete narró el episodio con naturalidad y convirtió una anécdota desconocida de su juventud en una auténtica bomba. Hasta ese momento, nunca había trascendido públicamente que hubiera existido un encuentro entre ella y el líder de Jamiroquai.
La confesión abrió una inesperada ventana hacia la noche porteña de los años noventa, cuando las grandes estrellas internacionales llegaban al país y las fiestas posteriores a sus recitales podían esconder historias que recién saldrían a la luz décadas más tarde.





