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La noche negra de Sol Abraham en Gran Hermano: el único versus que perdió y la revancha que tardó 15 años

Por Redacción Chisme
En 2011 quedó en las puertas de la gran final que ganó Cristian U. Su paso por la casa y cómo volvió al juego.

Antes de convertirse en campeona de Gran Hermano 2026, Sol Abraham sufrió una derrota que la dejó afuera de la final de 2011. El 17 de abril de aquel año, Martín Anchorena le ganó el mano a mano decisivo y la tucumana abandonó la casa con el 51,35% de los votos negativos. Había resistido durante meses, pero cayó cuando quedaba un solo lugar entre los finalistas.

Quince años después, la historia terminó de otra manera. La participante conquistó la Generación Dorada tras imponerse a Yisela “Yipio” Pintos y saldó aquella deuda pendiente. Entre una eliminación y la consagración hubo dos versiones de una jugadora que convirtió el enfrentamiento en una marca propia.

Martín Anchorena le ganó el duelo que definía el último lugar en la final

La última placa de Sol en 2011 comenzó con tres nombres: el suyo, el de Emiliano Boscatto y el de Martín Anchorena. Ella había decidido autonominarse, una apuesta al respaldo del público después de superar sucesivas nominaciones.

Emiliano quedó a salvo y la definición se redujo al versus entre la tucumana y Anchorena. Jorge Rial ingresó a la casa para comunicar el resultado: Sol recibió el 51,35% de los votos para abandonar la competencia, frente al 48,65% de su rival.

La diferencia fue de apenas 2,7 puntos porcentuales. Terminó quinta y fue la última mujer de una edición cuya final disputaron Cristian U, Boscatto, Anchorena y Martín Pepa.

De “las divinas” a resistir las placas: cómo había construido su lugar

Su recorrido había empezado con un perfil más bajo y con vínculos dentro del grupo conocido como “las divinas”. Las eliminaciones desarmaron esa estructura y la obligaron a encontrar una manera de avanzar con menos respaldo interno.

La supervivencia en las placas y las discusiones le dieron protagonismo. También sostuvo una rivalidad con Gisele Marchi, que salió antes que ella, y llegó al tramo decisivo con experiencia frente al voto telefónico.

Después de quedar eliminada, resumió su participación ante Mariano Peluffo: “Hice todo lo que estuvo a mi alcance, y si tuve que salir quinta fue por algo”.

Cristian U fue su gran antagonista, aunque no la venció en ese versus

El enfrentamiento que marcó sus últimas semanas fue con Cristian U. Las discusiones entre ambos expusieron una pelea por el control del juego y convirtieron a Sol en una de las principales resistencias al participante que terminaría ganando.

La tensión incluyó gritos y descalificaciones. En uno de los cruces, él le lanzó: “A mí no te me hagás la pendeja cocorita”.

Sin embargo, el desenlace requiere una precisión: su antagonista permaneció en carrera, pero quien la derrotó directamente en el último mano a mano fue Anchorena. Aquella noche dejó a Cristian U sin una de sus adversarias más incómodas.

La expulsión y el Golden Ticket que pusieron su revancha bajo discusión

El regreso de 2026 tampoco tuvo un camino tranquilo. Sol participó de un intercambio con La Casa de los Famosos y, después de volver, atravesó una crisis por extrañar a su hija.

El 29 de abril, Gran Hermano resolvió expulsarla tras sus reiterados pedidos de abandonar la casa. Más adelante, un Golden Ticket le permitió regresar a la competencia, un giro central en una trayectoria atravesada por polémicas.

Su segunda oportunidad tuvo un perfil confrontativo. Las alianzas se rompieron, las peleas continuaron y el vínculo con Yipio se transformó en una enemistad que llegó intacta hasta la definición.

Cinco versus ganados y una final que cerró la herida de 2011

En la Generación Dorada superó cinco mano a mano de eliminación. Uno fue contra Emanuel Di Gioia, otro ex GH 2011, que salió con el 55,3% de los votos negativos.

El desenlace llegó el 16 de septiembre de 2026: Sol ganó la final con el 51,8% de los votos positivos, contra el 48,2% de Yipio.

Esta vez, el porcentaje mayor significó el título. Quince años después de quedarse mirando la final desde afuera, Abraham terminó levantando el trofeo.

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