Durante una fría mañana de agosto de 2009, “Fierita“ Catalano había llegado a la emisora por ese entonces ubicada en la calle Rivadavia al 800 para participar del programa “Ataque 40”, conducido por Diego Korol y por indicación del personal de seguridad, estacionó su auto frente al edificio, en un espacio que habitualmente utilizaba Víctor Hugo Morales.
Cuando el relator llegó, se encontró con el vehículo de Catalano ocupando el lugar. Según contó posteriormente el propio Víctor Hugo, el auto había quedado ocupando dos espacios y eso le complicó las maniobras para estacionar.
Esperó. Intentó moverlo. Y finalmente perdió la paciencia.
La versión que trascendió en aquel momento hablaba de varias maniobras y golpes contra el vehículo hasta que, en medio del enojo, Víctor Hugo terminó dándole una patada.
La historia, sin embargo, tuvo una segunda versión cuando el propio Morales decidió contar qué había ocurrido. Admitió la patada, pero aseguró que fue contra una rueda y que no había provocado daños en la carrocería.
Después tomó el teléfono y llamó a “Fierita”. “Si el guardabarros tiene algún daño, me lo hacés llegar”, fue, en esencia, el mensaje que le transmitió.
Un insólito conflicto por un lugar para estacionar que terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más curiosas de los años de Radio Continental.
Porque, aquella mañana, el hombre que acostumbraba relatar goles terminó protagonizando una escena que nadie hubiera imaginado: Víctor Hugo Morales, furioso, frente al auto de “Fierita” Catalano.




