Las grabaciones de MasterChef Celebrity quedaron envueltas en una tormenta de furia e internas desatadas. La producción del certamen de cocina más famoso del país habría tomado una decisión extrema tras la filtración de material exclusivo y videos grabados en el set, poniendo en jaque el hermetismo y la magia que rodea a las galas que todavía no salieron al aire en Telefe.
El episodio encendió las alarmas rojas en los pasillos de Martínez. Con un estreno inminente para fortalecer el prime time, la difusión no autorizada de secuencias de las pruebas, spoilers de platos y cruces entre los participantes desató el enojo unánime de los productores, quienes consideran la situación una traición inaceptable a las reglas de confidencialidad del ciclo.
Celulares prohibidos y requisa en los camarines: el cerrojo de la producción
Para frenar la sangría de contenido en las redes sociales, las autoridades del canal habrían ordenado un operativo de control implacable sobre todo el equipo. La directiva apunta tanto a las figuras convocadas como al personal técnico y de asistencia: prohibición terminante de ingresar a los estudios con teléfonos celulares encendidos durante las jornadas de rodaje.
La medida contempla requisas más estrictas en los camarines y el resguardo de los dispositivos bajo llave en lockers asignados hasta que finalicen las grabaciones. El objetivo es cortar de raíz cualquier intento de generar contenido casero para TikTok o Instagram que anticipe los momentos clave de las emisiones oficiales.
Advertencia de sanciones y el temor a rescisiones de contrato
El endurecimiento de las reglas trajo consigo un ultimátum legal para los involucrados. Desde la emisora recordaron que todos los contratos cuentan con cláusulas de penalización económica ante la ruptura del acuerdo de confidencialidad, abriendo la puerta a suspensiones o multas severas si se detecta a los responsables directos.
El malestar también salpicó a parte del jurado y de la conducción, molestos por la desprolijidad que amenaza con arruinar el factor sorpresa. Mientras la competencia ajusta clavijas, en el canal buscan garantizar que nada vuelva a escapar de los fuegos antes del gran debut en la pantalla.





