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Romina Yan, a 16 años de la muerte que conmocionó a la televisión argentina: de Belén en Chiquititas al día que cambió todo

Por Redacción Chisme
La hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich marcó un antes y un después en la forma de hacer ficción en Argentina.

El 28 de septiembre de 2010, Romina Yan murió a los 36 años tras sufrir una descompensación en San Isidro. La noticia golpeó a su familia, a sus compañeros de trabajo y a una generación que había crecido con ella en Chiquititas. Este lunes se cumplen 16 años de aquella tarde que interrumpió una carrera atravesada por la actuación, la música y los programas infantiles. 

Hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, Romina había construido un vínculo propio con el público. Para muchos fue Belén Fraga, la adulta que cuidaba a los chicos de Rincón de Luz. Después demostró que también podía sostener una comedia para grandes, conducir y volver al universo juvenil desde otro lugar.

De Jugate conmigo a Belén Fraga: el personaje que marcó una generación

Romina dio sus primeros pasos televisivos en Jugate conmigo, a comienzos de los años noventa. Su consagración llegó en 1995 con Chiquititas: interpretó a Belén Fraga durante las primeras cuatro temporadas y llevó ese personaje también al teatro. En 2001 regresó a la historia para la película Chiquititas: Rincón de luz, junto a Facundo Arana.

Belén se convirtió en el rostro de una ficción que ocupó las tardes de miles de chicos. La música y los espectáculos ampliaron ese fenómeno mucho más allá de la pantalla.

Amor mío, Disney y Casi Ángeles: una carrera que siguió creciendo

Su trayectoria no terminó en el hogar de Chiquititas. Yan condujo Playhouse Disney y encontró otra faceta en la comedia Amor mío, donde formó una dupla recordada con Damián de Santo. Ambos volvieron a compartir pantalla en B&B. También participó en Casi Ángeles, uno de sus últimos trabajos televisivos.

El 28 de septiembre de 2010: la descompensación que terminó en tragedia

Aquella tarde, la actriz se descompensó en San Isidro y fue trasladada al Hospital Central de esa localidad, donde los intentos de reanimarla no tuvieron resultado. Los primeros datos de la autopsia consignaron un paro cardiorrespiratorio no traumático y descartaron lesiones. En ese momento, los estudios iniciales no habían determinado qué desencadenó el paro: las versiones sobre una enfermedad específica no deben confundirse con esa conclusión forense preliminar.

Romina dejó a su esposo, Darío Giordano, y a sus tres hijos, Franco, Valentín y Azul. Para Cris Morena, la pérdida también marcó un quiebre profesional: interrumpió su trabajo y años después contó cómo buscó fuerzas para volver a crear. 

El homenaje que mantuvo viva su historia

En 2018, Cris Morena organizó ViveRo, noche de sueños en el Gran Rex, el teatro que había sido escenario de una parte decisiva de la carrera de su hija. Artistas, familiares y público recorrieron sus canciones y personajes en una función cuyos fondos se destinaron a la Fundación Sí. 

Dieciséis años después, el recuerdo de Romina Yan sigue ligado a ese encuentro con quienes la vieron crecer: la Belén de Chiquititas, la comediante de Amor mío y la artista cuya muerte inesperada cambió para siempre la historia de una de las familias más influyentes de la televisión argentina.

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