Aníbal Fernández rechazó que lo definan como kirchnerista en medio de la disputa por el futuro del peronismo. “Yo no soy kirchnerista, soy peronista”, afirmó en una entrevista con El Cronista Stream. En la misma conversación respaldó a Axel Kicillof, cuestionó a La Cámpora y contó que intentó visitar a Cristina Kirchner sin conseguir una reunión.
La definición llama la atención por su extensa trayectoria en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Pero el exministro explicó que, para él, la identidad peronista es más amplia que el nombre de cualquiera de sus dirigentes. Su intervención llega mientras distintos sectores del espacio discuten quién puede conducirlo hacia las elecciones de 2027.
Por qué Aníbal Fernández dijo que no es kirchnerista
Fernández sostuvo que su rechazo a esa etiqueta no implica desconocer su pasado político. Según recordó, al propio Néstor Kirchner no le gustaba el término “kirchnerista” porque consideraba que reducía la identidad del movimiento.
El exfuncionario construyó una carrera que atravesó distintas etapas del peronismo: ocupó cargos durante la presidencia de Eduardo Duhalde, integró los gabinetes de Néstor y Cristina Kirchner y fue ministro de Seguridad en el gobierno de Alberto Fernández. Por eso, su frase también funciona como una toma de posición sobre cómo debería organizarse el peronismo después de Cristina.
Aníbal Fernández, contra La Cámpora: “No hay un lugar del país donde los menciones y se hayan ganado el respeto”
El exministro de Seguridad marcó distancia de la organización: “No creo en lo que hacen”
Mirá la entrevista con @vidusky y @CatadeElia: https://t.co/mfaXvtj44C https://t.co/Y3Eo4pGFJI
— El Cronista Stream (@cronistastream) October 7, 2026
El apoyo a Kicillof y la interna que quiere resolver en las urnas
Consultado por el próximo liderazgo del espacio, Fernández fue directo: dijo que, en el escenario actual, va a ayudar a Axel Kicillof. Elogió la gestión del gobernador bonaerense, su experiencia en un segundo mandato y su capacidad para representar una nueva etapa política.
También propuso que la interna se defina mediante una votación, ya sea a través de las PASO o dentro del Partido Justicialista. Su planteo apunta a que los sectores en disputa presenten candidatos y acepten después el resultado, en vez de resolver la conducción mediante acuerdos cerrados entre dirigentes.
La crítica a La Cámpora y los intentos fallidos de ver a Cristina
El respaldo a Kicillof vino acompañado de una crítica explícita a La Cámpora. Fernández dijo que tiene “severos problemas” con la organización y que no le gusta el rumbo de su conducción. La frase suma tensión a una interna en la que el gobernador busca afirmar su propio liderazgo mientras el sector cercano a Máximo Kirchner sostiene la centralidad de Cristina.
El exministro contó, además, que pidió verla en varias oportunidades, pero todavía no pudo concretar el encuentro. Aclaró que esa falta de reunión no borra los años de trabajo compartido y defendió la trayectoria de la expresidenta. Su apoyo a Kicillof y sus diferencias con La Cámpora no equivalen, según sus propias declaraciones, a una ruptura personal con Cristina.
El cruce con Caputo que sumó tensión a la entrevista
Fernández también salió al cruce del ministro de Economía, Luis Caputo, por haber llamado “anticristo” a Kicillof. Calificó esa expresión de “estupidez” y sostuvo que ese tipo de ataques empobrece la discusión política.
Así, una entrevista que comenzó con la definición de su identidad terminó trazando un mapa de sus posiciones actuales: apoyo al gobernador bonaerense, críticas al núcleo camporista y una apuesta a que el próximo liderazgo peronista se decida con votos.





