Matías Bertolotti despidió a Fernando Confessore en Arriba Argentinos con un recuerdo que atravesó el estudio. El meteorólogo de TN y eltrece murió este viernes a los 58 años, después de descompensarse durante la madrugada en su casa. Para Bertolotti, la pérdida también golpea a una comunidad profesional que veía en él a un pionero.
“Hasta ayer charlando aparte, para nosotros los meteorólogos, que somos una comunidad pequeña, era nuestro mentor”, expresó al aire. La cercanía de esa última conversación hizo todavía más difícil hablar de su compañero en pasado.
“Fue de los primeros”: el lugar que Confessore ganó entre los meteorólogos
Bertolotti recordó que Confessore ayudó a cambiar la manera de presentar el pronóstico en televisión. “Fue de los primeros que aquí, en la pantalla, en este espacio de Arriba Argentinos, empezó a divulgar el pronóstico, a hacerlo de una manera diferente”, señaló.
También destacó su disposición para orientar a otros profesionales: “Si había algo que Fer hacía era, por más que no te conocía, te contestaba”. Y lo definió con tres palabras: “Un referente total en el sector, un pionero y tipazo”.
El recuerdo personal que volvió más dolorosa la despedida
El homenaje dejó de hablar solo de televisión cuando Bertolotti recordó el apoyo que recibió de Confessore durante una situación familiar difícil. Contó que atravesó un período complicado con su madre y que su compañero lo acompañaba cuando ambos llegaban temprano al canal.
“Él me ayudó mucho”, dijo. Después evocó los cruces cotidianos en los pasillos, los pases de mando a los gritos y el entusiasmo con el que Confessore proponía temas para contar al aire.
Las frases sobre el tiempo que ahora sus compañeros van a extrañar
Entre lágrimas y recuerdos también hubo espacio para las bromas de todos los días: sus protestas cuando le tocaba hablar del frío en invierno, su rechazo al calor y una frase que repetía ante los pronósticos de lluvia: “Siempre que llovió paró”.
“Sabía jugar a la tele como nadie”, resumieron durante la despedida. Bertolotti volvió entonces a la palabra con la que había comenzado: “Es nuestro mentor y así lo será”.





