La foto de Julieta Prandi en una playa de Brasil junto a un hombre encendió las especulaciones apenas días después de su separación de Emanuel Ortega. La conductora salió a frenarlas con una respuesta directa: “Sí, con mi mejor amigo. Gracias por preocuparse”. El hombre de la imagen es Sebastián Waizer, una persona clave en su vida desde mucho antes de este viaje.
Waizer es coreógrafo y productor teatral. Conoce a Prandi desde hace años, trabajó con ella en viajes por distintas provincias y fue testigo en el juicio contra Claudio Contardi. Además, tiene su propia historia de amor: en enero se casó con Blas, en una ceremonia a la que Julieta asistió y en la que tomó la palabra.

La foto en Brasil que disparó los rumores tras la separación
Todo comenzó cuando una imagen mostró a Prandi descansando en la playa junto a Waizer. La postal circuló en medio del revuelo por el final de su matrimonio con Ortega, anunciado menos de un mes después del casamiento, y rápidamente aparecieron versiones sobre un supuesto nuevo romance.
La conductora identificó públicamente a su acompañante como su mejor amigo. Después compartió una foto con él y escribió: “Gracias amigo de mi corazón”. Sebastián le respondió: “En todas”. No era una presentación de pareja: era un intercambio entre dos amigos que ya habían atravesado juntos situaciones mucho más difíciles que un rumor.

Sebastián Waizer fue testigo en el juicio contra Claudio Contardi
El vínculo se había fortalecido durante los viajes de trabajo que compartían para dar clases. Waizer contó que en aquellas jornadas empezó a notar a Prandi cada vez más tensa y que, con el tiempo, ella le habló de lo que vivía en su casa.
Cuando comprendió la gravedad de la situación, la ayudó a salir del hogar que compartía con Contardi. “La prioridad era sacar a Julieta de ahí”, relató años después. También prestó declaración como testigo en el juicio que terminó con la condena del exmarido de la conductora.
Ese pasado explica por qué su presencia en Brasil tiene otro peso para Prandi: Sebastián no apareció de golpe después de la ruptura con Ortega. Estuvo cuando ella necesitó ayuda para reconstruir su vida.

El dato que desarma la versión romántica: se casó con Blas
En enero de 2026, Waizer se casó con Blas. Prandi estuvo entre los invitados y les dedicó unas palabras durante la ceremonia. La amistad, lejos de ser secreta, formó parte de un momento importante para ambos.
Ahora, en medio de otra separación muy expuesta, el productor volvió a acompañarla. La foto en la playa abrió una novela en las redes, pero Julieta eligió cerrarla con una frase y un nombre: Sebastián Waizer es su mejor amigo.





