Chisme
Chisme
Espectáculos

El momento más duro de Maxi López: lágrimas, tristeza y una confesión que le cambió la vida

Por Redacción Chisme
El exfutbolista abrió su corazón sobre algo que lo marcó a fuego y lo guió hacia un camino inesperado.
Maxi Lopez

Maxi López tenía 12 años cuando murió su padre. Décadas después, el exfutbolista volvió a hablar de esa pérdida y se emocionó al recordar que su papá no llegó a verlo debutar en Primera División. Durante una entrevista para Infobae, contó que el dolor fue tan fuerte que pensó en dejar de jugar.

El recuerdo apareció cuando le preguntaron qué momento de su vida elegiría revivir. Maxi volvió a una escena de su infancia: el día que recibió su primera camiseta de River y se la mostró a su padre, hincha de Boca.

“¿Sos feliz?”: la pregunta que Maxi López nunca olvidó

Su papá lo miró con la camiseta y le preguntó: “¿Sos feliz?”. El chico respondió que sí, con una sonrisa que todavía recuerda. Tenía diez u once años.

López contó que le gustaría regresar a ese instante. Más que cualquier partido de su carrera, eligió una conversación breve con su padre, quien murió poco tiempo después, cuando tenía “40 y pico”.

La muerte de su padre casi lo aleja de River

Tras la pérdida, el exdelantero atravesó una etapa difícil. “No quiero jugar más al fútbol”, recordó que llegó a decir. Faltaba a los entrenamientos y su familia también enfrentaba problemas económicos.

En ese momento encontró apoyo en los entrenadores, sus compañeros y las familias de las divisiones infantiles. “River me abrazó”, resumió. Recordó que su madre le daba el dinero justo para viajar al club y que los padres de otros chicos hicieron una colecta para ayudarlos.

La frase que hizo llorar a Maxi López

Hacia el final de la charla, Rodolfo D’Onofrio le preguntó qué le diría hoy a su papá. Maxi se quebró antes de responder: “Que lo logré. Que pude”.

Después habló de todo lo que le habría gustado compartir con él: su recorrido como futbolista, la ayuda que pudo darle a su familia y la vida que construyó junto a sus hijos. Esa ausencia, confesó, sigue acompañándolo.

Temas relacionados