En un momento de plenitud marcado por su matrimonio con Manu Urcera, el nacimiento de su hijo Cruz y su faceta como conductora en el programa de streaming Solo con Nikita, Nicole Neumann se tomó un espacio para reflexionar con perspectiva sobre los capítulos más convulsos de su vida pública. Alejada de los escándalos que durante años la vincularon con su exesposo Fabián Cubero e incluso de los distanciamientos con su hija mayor, Indiana, la modelo realizó un sincero balance de su pasado.
En una charla íntima emitida en el ciclo Lo de Funes conducido por Robertito Funes para LN+, la exjurado repasó el costo de la alta exposición que enfrentó tras su ruptura amorosa en 2017 y no dudó en expresar una firme autocrítica sobre las decisiones que tomó en medio del conflicto.
El arrepentimiento sobre la exposición mediática de sus hijas
Al abordar los enfrentamientos que mantuvo durante años en la televisión y la justicia, la modelo fue categórica respecto a lo que cambiaría si pudiera volver el tiempo atrás. “Siento que tendría que haber resguardado a mis hijas; al final, la exposición pública no me sirvió de nada y no aceleró ningún proceso judicial“, reconoció abiertamente, remarcando que llevar las discusiones a las cámaras no tuvo un impacto positivo en las resoluciones ni en la tranquilidad de su entorno familiar.
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Asimismo, Neumann explicó cómo debió lidiar con las responsabilidades laborales desde muy joven, viéndose obligada a aislar sus emociones para cumplir con sus compromisos profesionales en el medio: “Tuve que automatizar el hecho de que, aunque me pasara algo malo, debía estar espléndida para trabajar“.
Durante la entrevista, Nicole profundizó sobre sus comienzos profesionales y el cambio de representación cuando era apenas una adolescente. “En un momento me voy de la agencia de Pancho Dotto, mi mamá pasa a ser mi representante y bueno, vivíamos de lo que yo traía a la casa”, reveló sobre el peso financiero que asumió desde los 15 años.
Al hablar de su personalidad frente a los conflictos personales y laborales, en especial luego de su separación de Fabián Cubero, la modelo definió con precisión cómo maneja su capacidad de tolerancia: “Yo siempre digo: yo soy muy chicle. Tolero, tolero, tolero, tolero, pero cuando se me corta de raíz, bueno, ya está“. Con esa misma firmeza, explicó que cuando decide poner un punto final a una relación o conflicto, no hay vuelta atrás
Un enfoque diferente para la nueva generación en el modelaje
Hoy en día, la postura de Nicole frente al mundo del espectáculo mutó profundamente, en especial al ver que sus hijas buscan dar sus primeros pasos en el modelaje y los medios de comunicación. Teniendo en cuenta que comenzó a trabajar profesionalmente a los 15 años para asumir un rol de sostén económico en su hogar, busca evitar que sus hijas atraviesen situaciones complejas sin la debida contención.
Con la experiencia del camino recorrido, busca acompañar activamente a las jóvenes para que no queden atrapadas en disputas de adultos ni expuestas a la vorágine mediática que ella misma experimentó. Su objetivo actual pasa por brindarles un entorno de resguardo y equilibrio, dejando atrás los viejos conflictos que marcaron su vida bajo los flashes.





