Las previas antes de encender las hornallas en MasterChef Celebrity (Telefe) continúan siendo una fuente inagotable de chicanas, confesiones y pases de factura. Luego de que Lizy Tagliani sacara los trapitos al sol sobre el chat grupal, la atención del estudio se posó directo sobre Pablo Migliore. Con picardía y una marcada intención, Wanda Nara aprovechó la apertura de la gala para arrinconar al exfutbolista en medio de las versiones mediáticas que lo rodearon en los últimos días.
El momento se dio en una semana de alta exposición para el deportista, luego de que Nora Colosimo —madre de la conductora— echara a rodar un enigmático que vinculaba sentimentalmente a Migliore con su compañera Josefina “La China” Ansa, rumor que obligó a la periodista a salir a desmentir cualquier crisis con su pareja, Diego Mendoza.
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“Si hay alguien que sabe de fiestas es él”: el dardo de Wanda
Sin esquivar la controversia que circuló en los programas de espectáculos, la empresaria apuntó sus cañones hacia la estación del exarquero. “Si hay alguien que debe saber de fiestas debe ser el player que tenemos allá atrás”, disparó Wanda aludiendo al festejo privado donde supuestamente se habría producido el mentado acercamiento con Ansa.
Visiblemente descolocado y buscando eludir el centro de atención, el exjugador caminó hacia los costados de su mesada antes de decidirse a hablar con honestidad brutal.
“Hasta tal hora puedo ir”: la confesión y el grito de “¡pollerudo!”
Para desactivar cualquier sospecha de descontrol nocturno, Migliore optó por blanquear las estrictas reglas de convivencia que mantiene en su hogar. “Yo voy a decir lo que no dicen todos: tengo que pedir permiso para poder salir. Hasta tal hora puedo ir y a partir de ahí tengo que pedir permiso”, reconoció entre risas y con total soltura.
“Me parece bien que le pidas permiso a la patrona…”, alcanzó a intervenir Wanda para respaldarlo, pero sus palabras quedaron tapadas por la inmediata reacción de todo el balcón y las cocinas. Al unísono, sus compañeros no le perdonaron el sincericidio doméstico y comenzaron a corear a viva voz: “¡Pollerudo, pollerudo, pollerudo!”.





