Andy Kusnetzoff salió a responder las versiones sobre un supuesto consumo de cocaína que circularon después del cruce entre Santiago Maratea y la China Ansa en PH. El conductor negó haber probado esa sustancia y explicó que los movimientos de su mandíbula son tics nerviosos que lo acompañan desde chico.
El descargo ocurrió este lunes 2 de noviembre en Perros de la calle, por Urbana Play. Durante la conversación con su equipo, combinó explicaciones sobre su experiencia personal con bromas sobre los comentarios que había recibido durante el fin de semana.
La desmentida de Andy después de los videos que circularon en redes
Los recortes del programa y de entrevistas posteriores habían generado comentarios sobre sus gestos frente a cámara. Kusnetzoff decidió abordar directamente esas especulaciones y le dedicó una aclaración a su madre.
“Mamá, quedate tranquila, nunca probé la cocaína”, afirmó.
El conductor también mencionó a Cande Molfese, quien contó que había recibido consultas sobre el tema y que pasó parte del fin de semana respondiéndolas. Andy le pidió disculpas por haber quedado involucrada en esas conversaciones.
Los tics desde la infancia y la explicación sobre su mandíbula
Ante las preguntas de sus compañeros, el periodista describió los movimientos como una situación que atraviesa desde hace décadas.
“Son nerviosos. Tics tengo desde los 10 años”, explicó.
Según relató, aparecen por períodos y anteriormente también se habían manifestado en el cuello. Aclaró que no siempre advierte cuándo los hace y vinculó su intensidad con los momentos de tensión: “Cuando uno está más tenso, empeora”.
Su explicación se refirió a su propia experiencia. Durante la charla no presentó un parte médico ni informó un diagnóstico adicional.
El enfrentamiento de Maratea y la China Ansa que alteró PH
La controversia surgió después de una emisión atravesada por la discusión entre el influencer y la periodista. El conflicto comenzó cuando Ansa le preguntó qué se reclamaría si hubiera sido donante de alguna de sus colectas.
Maratea defendió su trabajo y cuestionó cómo se había informado ella sobre una campaña para un refugio de animales. La periodista aclaró que no buscaba acusarlo y terminó pidiendo disculpas por la repregunta.
El intercambio escaló hasta que Kusnetzoff decidió interrumpir la grabación. Cuando retomaron, intentó ordenar las posiciones y evitar que continuara el enfrentamiento.
La autocrítica del conductor después de una noche de máxima tensión
Andy también había expresado su malestar por cómo se desarrolló la conversación. Reconoció que su responsabilidad era cuidar a los invitados y se preguntó si había logrado manejar la situación.
Maratea, por su parte, sostuvo que quería discutir sobre comunicación y cuestionamientos mediáticos. Ansa insistió en que su planteo no había tenido una intención acusatoria.
A las repercusiones de esa pelea se agregaron los comentarios sobre los gestos del anfitrión. Kusnetzoff respondió desde la radio: negó el consumo que le atribuían y describió los tics que, según explicó, tiene desde la infancia.





