La boda secreta y descontracturada entre Lali Espósito y Pedro Rosemblat en San Telmo sigue dando que hablar en toda la televisión argentina. Entre invitados selectos, ausencias notorias y repercusiones en redes, quien tomó la palabra esta vez fue Moria Casán, figura que supo colaborar artísticamente con la cantante en el hit “¿Quiénes son?”. Durante el pase habitual entre La Mañana con Moria y Arriba Argentinos (El Trece), la diva fue consultada directamente sobre su presencia en el evento y no anduvo con rodeos.
“No, no me invitaron”, disparó “La One” con su clásica sinceridad, disipando cualquier rumor sobre una supuesta asistencia de incógnito. Sin embargo, lejos de mostrarse ofendida o dolida por quedar fuera de la lista, la conductora desdramatizó el asunto y expuso con claridad los límites de su relación con la artista pop.
“No tenemos esa reciprocidad”: admiración sin amistad íntima
Con total naturalidad, la mediática explicó por qué no esperaba una tarjeta de invitación y trazó un paralelismo con sus propias celebraciones personales. “Pero chicos, yo tampoco invito a mi cumpleaños, por ejemplo. No soy amiga de Lali, soy una mujer que ella eligió, con la que la pasé divino. Y no tenemos esa reciprocidad y una amistad”, reflexionó para poner las cosas en su justo lugar.
Pese a no formar parte de la ceremonia íntima, Casán tuvo una atención especial con la flamante novia: “Le mandé una felicitación por privado, eso sí”, contó sobre el saludo que le envió tras conocerse la noticia de la unión.
Gratitud profesional por encima de cualquier desaire
Para cerrar el tema y desactivar cualquier lectura malintencionada sobre un posible desplante, Moria remarcó el respeto y la devoción artística que las unió en su momento.
“Y si hubiese sido una boda grande y no me invita, no me siento para nada desairada. Al contrario, siempre voy a estar agradecida a una mujer que me admiró tanto que me llamó para participar de una canción con ella”, concluyó la diva con altura.
De esta manera, Moria Casán celebró a la distancia la felicidad de Lali Espósito, dejando en claro que el cariño y el agradecimiento mutuo permanecen intactos más allá de no pertenecer al círculo cerrado de los festejos privados.





