En lo que representó el hito deportivo más trascendente de su carrera sobre las pistas, Valentín Yankelevich vivió una jornada cargada de adrenalina y profundas emociones. A pocas semanas de haber roto el silencio para exponer el traumático calvario familiar que debió padecer por los abusos de su padre, el joven piloto se consagró ganador de la décima fecha del TC 2000 en el autódromo de General Roca, sellando una victoria que marca un punto de inflexión tanto en lo profesional como en lo personal.
Lejos de aislarse en los festejos del podio, Valentín dialogó con el diario Río Negro y reflexionó con madurez sobre la repercusión social que generó su desgarrador testimonio público.

“El mensaje ayudó a mucha gente”: el respaldo de los boxes y del público
El corredor remarcó el incondicional afecto que recibió tanto de los fanáticos del automovilismo como de sus propios colegas de pista. “Recibí un montón de mensajes de apoyo por parte de la gente y por supuesto del mismo público que comparte la pista conmigo. Me pone contento que mi mensaje haya podido llegar y ayudado a mucha gente”, valoró sobre el impacto de su denuncia.
Consciente de la visibilidad de su apellido, Yankelevich explicó la razón de fondo que lo llevó a relatar su verdad: “Me han escrito muchas personas para hacerme saber la importancia de mi testimonio para ellos. Ese fue otro de los motivos por los que decidí hablar y compartir mi historia”.
En medio de las secuelas que arrastraba desde su adolescencia, la velocidad se convirtió en su terapia: “El automovilismo es una familia, el deporte en general lo es. Muy contento por tener esta contención”, subrayó emocionado.
El salto internacional: prueba en Italia a bordo de un Porsche
Con el trofeo de General Roca bajo el brazo, el horizonte deportivo del nieto de Cris Morena y Gustavo Yankelevich se proyecta a escala mundial. A mediados de noviembre, el piloto viajará a Europa para subirse a un vehículo del prestigioso campeonato GT World Challenge en el circuito italiano de Misano.
Las pruebas se extenderán a lo largo de 14 días al mando de un Porsche de la categoría Silver Cup, lo que podría abrirle las puertas a competir formalmente en el exterior durante la próxima temporada.





