Valentina Cervantes volvió a sorprender a sus seguidores al compartir una tierna postal desde Londres junto a su hija Olivia, tras varios días de alta exposición mediática por su renuncia a MasterChef Celebrity. La influencer, que regresó a Inglaterra luego de su participación en el reality culinario y las polémicas que rodearon su salida, publicó una imagen que rápidamente se viralizó por la naturalidad y el cariño que transmite.
En la foto, tomada en una calle residencial de la capital inglesa, se la puede ver abrazada a Olivia, quien aparece con su uniforme rojo escolar, evidenciando que retomó la rutina apenas volvieron a casa. “Volvimos a la rutina. Te amo hija”, escribió Valentina para acompañar la imagen que refleja su regreso a la vida cotidiana junto a Enzo Fernández y sus hijos. El posteo generó miles de reacciones y comentarios, destacando el valor afectivo del reencuentro.

Días atrás, Cervantes había compartido también fragmentos del viaje de regreso junto a Benjamín, el hijo menor de la pareja, aunque esta vez la protagonista fue Olivia. La influencer contó recientemente en A la Barbarossa que la niña, escolarizada en Inglaterra, había pasado un mes viviendo con su papá debido a sus compromisos laborales, un tiempo prolongado que le resultó difícil: “No estoy acostumbrada a que mis hijos pasen tanto tiempo sin mí”, confesó.
Durante esa misma entrevista, Valentina volvió a desmentir las versiones que vinculaban su renuncia al programa con Wanda Nara. Ante la consulta directa, aclaró que su salida no tuvo relación con ningún conflicto y que su única prioridad fueron sus hijos. También contó que Enzo Fernández le aseguró que los rumores que circularon no eran ciertos y que, aunque “pudo haber pasado”, él le dio un “no” como respuesta firme.
Horas antes de publicar la postal con Olivia, Cervantes mostró la especial sorpresa con la que Enzo la recibió en casa: globos dorados, regalos para los chicos, una bolsa de Louis Vuitton y un enorme ramo de flores frescas. “Así nos reciben”, escribió emocionada. Una escena que selló el regreso a la calma familiar, lejos del ruido televisivo y enfocada nuevamente en la intimidad de su hogar.

