Luego del fuerte revuelo que generaron sus declaraciones sobre Milo J, Andrea Rincón salió a aclarar sus dichos y apuntó contra los titulares que circularon en las últimas horas. En una entrevista en AZZ Stream, la actriz aseguró que sus palabras fueron sacadas de contexto y negó haber afirmado que el músico estuviera “endemoniado” o “poseído”. “Yo no dije que está endemoniado. Eso es lo que dicen los medios”, expresó con firmeza.
Visiblemente molesta por la repercusión, Rincón cuestionó que se viralizaran fragmentos aislados de una charla extensa. “Yo hice una nota de una hora y lo que bajan es eso”, se quejó, remarcando que el enfoque mediático distorsionó el sentido original de su mensaje. Cuando le señalaron que el título era fuerte, redobló la apuesta: “Jamás dije que él está poseído. Buscalo. ¿La viste completa la nota?”. Para la actriz, el problema radica en la edición parcial de sus declaraciones.
La controversia comenzó días atrás cuando, en otra entrevista, Rincón habló sobre espiritualidad y mencionó la existencia de supuestos “ritos satánicos” en ciertos recitales, vinculando el tema con un show del joven artista. Las frases se viralizaron rápidamente y generaron críticas en redes sociales. Tras el impacto, la actriz pidió disculpas públicas en A la Barbarossa por Telefe, donde aclaró: “Yo respeto todas las religiones. Me parece un muy buen músico, no tengo nada contra este chico”. Incluso mostró empatía hacia la familia del cantante.
Desde el entorno de Milo J optaron por una respuesta más sutil. El artista evitó confrontar directamente, aunque compartió en sus redes fragmentos donde transmite un mensaje positivo a través de su música. Su madre, Aldana Ríos, publicó un video con imágenes del cantante sonriendo, en clara alusión a una de las frases que más polémica generó. Mientras tanto, Rincón insiste en que fue malinterpretada y sostiene que su planteo estaba ligado a un proceso espiritual personal que viene compartiendo desde hace tiempo. La discusión reabre el debate sobre los límites entre opinión, edición mediática y responsabilidad pública.





