Una camioneta que Mauro Icardi le habría regalado a la China Suárez abrió un nuevo frente en la disputa judicial con Wanda Nara. Juan Etchegoyen contó en Nuevo Día que el vehículo había quedado alcanzado por un embargo vinculado a un reclamo de honorarios de Ana Rosenfeld y que el traspaso a la actriz habría llamado la atención de ARCA.
El dato que hizo ruido fue la posibilidad de una denuncia. Etchegoyen habló de una medida eventual, y las publicaciones que retomaron la noticia se basan en su relato televisivo. Hasta el momento, ARCA no comunicó públicamente una investigación ni una denuncia contra la China Suárez por la camioneta.
El reclamo de Rosenfeld que puso la camioneta en el centro de la pelea
Según reconstruyó Etchegoyen, Ana Rosenfeld, abogada de Wanda Nara, impulsó el embargo para cobrar sus honorarios. El reclamo surgió en el contexto de la causa por alimentos, aunque el motivo que el periodista atribuyó a esa medida sobre el vehículo fue el cobro de la letrada.
En esa secuencia, el panelista sostuvo que Icardi le habría regalado la camioneta a su actual pareja y presentó el traspaso como parte de una estrategia judicial. La discusión pasa por cuándo se habría hecho la transferencia y qué medida pesaba sobre el vehículo en ese momento. La versión difundida al aire no incluye las constancias registrales que permitan reconstruir esas fechas.
El regalo que habría puesto a la China Suárez en la mira de ARCA
Etchegoyen sostuvo que el organismo habría advertido que la camioneta figuraba a nombre de la actriz y que la forma en que llegó a sus manos habría despertado interés. “Posiblemente ARCA denuncie a la China”, dijo durante el programa.
Flavia Palmiero, conductora del ciclo, se mostró sorprendida y planteó qué responsabilidad podía tener Suárez. El panelista vinculó su nombre con el caso porque, según su versión, fue quien recibió el vehículo. La intervención del organismo sigue siendo, por ahora, parte de lo que se contó en televisión.
Qué quiso decir Etchegoyen al hablar de una “maniobra fraudulenta”
La expresión “maniobra fraudulenta” fue la calificación que Etchegoyen atribuyó a Rosenfeld al describir cómo veía la abogada el presunto traspaso. La frase resume un cuestionamiento de parte, sin que se haya difundido una resolución judicial que califique de ese modo la operación.
La camioneta quedó así en el cruce de dos planteos: el reclamo de honorarios atribuido a Rosenfeld y la posible intervención de ARCA mencionada por Etchegoyen.





