Máximo Kirchner eligió el Día de la Lealtad para disputar el rumbo del peronismo. Desde un acto en Resistencia, Chaco, afirmó que Cristina Fernández de Kirchner está “secuestrada” por el poder económico y cuestionó a dirigentes de su propio espacio que, según dijo, prometen confrontar pero retroceden cuando llega el momento de hacerlo.
El diputado y líder de La Cámpora compartió escenario con Jorge Capitanich. Casi al mismo tiempo, Axel Kicillof encabezaba otra convocatoria en La Matanza, mientras un sector de la militancia se reunía frente al departamento de la expresidenta en San José 1111. Las tres actividades mostraron las diferencias que atraviesan al PJ de cara a 2027.
Qué quiso decir Máximo Kirchner al hablar de Cristina “secuestrada”
“El poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina” la tiene “secuestrada en San José”, sostuvo Máximo ante la militancia. Con esa expresión, atribuyó la situación de su madre a una disputa con un grupo de empresarios y defendió su peso político dentro del peronismo.
Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria en San José 1111 por una condena firme de seis años en la causa Vialidad. También recibió una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La palabra “secuestrada” formó parte de la caracterización política de su hijo sobre ese fallo judicial.
Máximo aseguró, además, que la expresidenta “crece en las encuestas” porque sus seguidores la consideran una dirigente a la que “no la quiebran, que no la hacen ir en contra de su pueblo ni aun metiéndola presa”.
El reproche a los dirigentes que “prometen batalla” y después se van
Sin nombrar a un destinatario concreto, el diputado apuntó contra sectores del PJ: “Hay muchos que les gusta agarrar el micrófono y subirse a las tarimas a decir discursos lindos y a prometer batalla, que después al primer chasquibún salen corriendo”.
También recordó las negociaciones para reunir al peronismo en 2018 y afirmó que entonces hubo dirigentes que le dieron “vuelta la cara a Cristina”. Para el referente camporista, la unidad no puede reducirse a juntar nombres: pidió “romper la inercia de los dirigentes conformistas” y recorrer el territorio “casa por casa”.
Kicillof hizo su propio acto y se ofreció para la etapa que viene
Mientras Máximo hablaba en Chaco, el gobernador bonaerense encabezó una actividad en González Catán. Allí convocó a reorganizar al peronismo y dejó una definición sobre su papel futuro: “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país”.
Kicillof afirmó que “el peronismo va a volver a gobernar la Argentina”. No respondió de manera directa a los cuestionamientos pronunciados en Resistencia, pero la simultaneidad de los actos expuso que ambos sectores buscan tener voz propia en la construcción opositora.
El debate que se abre para el peronismo rumbo a 2027
Máximo también cargó contra el gobierno de Javier Milei. Aseguró que sus promesas no mejoraron la vida de las familias y enumeró, desde su diagnóstico, retrocesos en salario, trabajo, educación y salud. Cuestionó además el RIGI y pidió que el PJ explique cómo recuperaría los ingresos y financiaría los servicios públicos.
La discusión política quedó planteada en dos planos: qué programa ofrecer frente a Milei y quién conducirá esa alternativa. El 17 de octubre reunió al peronismo alrededor de una misma fecha, pero lo encontró en escenarios separados y con mensajes distintos sobre el camino hacia la próxima elección presidencial.





