Estefanía Pasquini, esposa de Alberto Cormillot, sufrió un fuerte accidente doméstico que terminó con una fractura en uno de sus brazos y una recuperación que podría extenderse durante aproximadamente dos meses.
La nutricionista contó que todo ocurrió después de una caída hacia atrás. En un intento desesperado por frenar el golpe, apoyó una sola mano para sostener el peso de todo su cuerpo.
Fue en ese instante cuando escuchó un fuerte ruido. Poco después, los estudios confirmaron la fractura que ahora la obliga a mantener el brazo inmovilizado y suspender gran parte de su actividad física habitual.
La fuerte caída que terminó con un sonido que Estefanía Pasquini no olvidará
Pasquini explicó que perdió el equilibrio porque calculó mal un movimiento y cayó hacia atrás.
Al intentar protegerse, frenó la caída con una sola mano. El impacto fue tan fuerte que, según relató, escuchó un “clac” y sintió que su brazo había quedado afectado de inmediato.
La consecuencia fue una fractura y la necesidad de mantener el miembro completamente inmovilizado.
La esposa de Cormillot decidió contar lo sucedido en sus redes sociales y mostró imágenes del yeso, aunque eligió atravesar la situación con humor.
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Dos meses de recuperación y un cambio total en su rutina
El dato que más preocupación generó fue el tiempo estimado de recuperación.
Estefanía Pasquini contó que calcula que durante aproximadamente dos meses no podrá moverse con normalidad, una situación que impactará directamente en su actividad cotidiana y deportiva.
La nutricionista lamentó especialmente tener que suspender la natación, una disciplina que acababa de retomar y por la que había pagado incluso una membresía anual.
Sin embargo, lejos de quedarse únicamente con la frustración, adelantó que aprovechará ese tiempo para avanzar con distintos proyectos profesionales relacionados con nutrición y alimentación saludable.
La inesperada reacción de Alberto Cormillot tras el accidente
La situación también tuvo un costado familiar.
Pasquini reveló con humor que Alberto Cormillot reaccionó al accidente con una lógica extremadamente protectora y bromeó con la idea de mantenerla prácticamente inmovilizada entre almohadones para evitar una nueva caída.
Su hijo Emilio también tuvo una reacción inesperada. Al verla con el brazo enyesado, primero quiso saber qué había pasado y después llegó a una conclusión tan directa como divertida: consideró que su mamá había sido “torpe” por caerse.
El accidente que frenó todos sus planes de un momento a otro
La fractura obligó a Estefanía Pasquini a reorganizar por completo sus próximos meses.
De una caída doméstica aparentemente cotidiana pasó a una lesión que requiere inmovilización, cuidados y una pausa prolongada en su actividad física.
La propia nutricionista resumió la situación con ironía, pero también dejó un mensaje sobre cómo enfrentar los acontecimientos inesperados: aceptar la recuperación y transformar ese tiempo en una oportunidad para avanzar con otros proyectos.

