Un cuadro gigante de Mauro Icardi y la China Suárez volvió a encender la guerra con Wanda Nara. La imagen, exhibida por el futbolista dentro de su casa de Nordelta, parecía una provocación más dentro del conflicto. Sin embargo, la conductora reveló un dato que cambió por completo la lectura.
Según su versión, el retrato no fue simplemente comprado o encargado. Sus hijas habrían participado en el armado sin saber cuál era la imagen final. La mediática calificó la escena como una forma de “microviolencia” y apuntó directamente contra su exmarido.
El rompecabezas que las hijas de Wanda habrían armado sin saber el resultado
Wanda aseguró que las menores llevaban seis meses sin ver a su padre cuando llegaron a la vivienda y recibieron la propuesta de construir un rompecabezas.
“Ese cuadro que mostró es un rompecabezas que les hizo hacer a mis hijas”, explicó. El impacto habría llegado al final, cuando descubrieron que la figura mostraba a Icardi abrazado con la actriz.

La frase que convirtió una decoración en un nuevo escándalo
La empresaria remarcó que no se trataba de una imagen familiar ni de un recuerdo del futbolista con sus hijas. “Después de seis meses de no ver al padre, llegaron y tuvieron que armar el rompecabezas de la amante. No era una foto del padre con ellas”, lanzó.
Para Wanda, la situación habría tenido una carga emocional deliberada. También sostuvo que muchas acciones exhibidas en redes pueden ser violentas y reclamó frenar ese tipo de comportamientos.
Por qué Mauro Icardi mostró el cuadro en medio de la guerra judicial
Icardi publicó la imagen después de conocerse medidas vinculadas con la casa de Nordelta. Con ironía, preguntó si también podrían embargarle el cuadro y volvió a cuestionar al juez que interviene en el conflicto.
La versión de Wanda no fue confirmada por el futbolista ni por la China Suárez. Sin embargo, transformó un detalle decorativo en otro capítulo feroz de una disputa familiar y judicial que parece no tener final.

