Tras el extraño robo ocurrido en la casa de campo de Galliate, Italia, el conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi alcanzó un punto de quiebre definitivo. El futbolista, que según el entorno de la empresaria le habría jurado quitarle la tenencia de Francesca e Isabella, quedó en una posición de ventaja absoluta ante los tribunales europeos.
El asalto a la propiedad —donde un grupo comando fue directo a la habitación principal para sustraer permisos de viaje, pasaportes, cartas de identidad y carteras— dejó a las menores en un completo vacío legal dentro del territorio italiano.
Un “limbo” jurídico y el impacto emocional en las menores
Mientras que Constantino y Benedicto pudieron trasladarse a Suiza junto a su padre Maxi López, las dos hijas de Icardi y Nara permanecen retenidas en Italia. La anulación del permiso de viaje anterior y la invalidez de los pasaportes robados generó un cerrojo del que Wanda no puede salir sin el consentimiento expreso de su expareja.
En la pantalla de Pasó en América y Desayuno Americano, el panorama analizado por los especialistas expuso la fragilidad de la posición de la conductora:
- “Hoy están en una especie de limbo hasta que los dos firmen. Se la podrían dar a Icardi porque para la justicia italiana Wanda cometió un delito gravísimo”, advirtió Natalie Weber respecto al traslado previo de las menores a la Argentina.
- Por su parte, Luis Bremer remarcó: “Ella quedó entrampada, porque necesita que le firme la salida de Italia y él no se los va a firmar, las niñas se quedarán allá”.
La audiencia en el Tribunal de Milán y el mensaje a sus hijas
La situación sumó mayor tensión al revelarse que el futbolista se apresta a comparecer ante el Tribunal de Familia de Milán —el mismo fuero que tramita el divorcio— respaldado por su convivencia con la China Suárez y exigiendo la guarda de las menores en su país natal.
Según reveló Colosimo, la respuesta del delantero ante los desesperados llamados de una de sus hijas para que les permita regresar a Buenos Aires con sus amigas y colegio fue implacable: “No te preocupes por la plata, yo no voy a firmar nada”, habría sido la sentencia de Icardi a la menor, dejando en claro que no piensa ceder ante los pedidos de repatriación.

