La tensión entre L-Gante y su padre, Miguel Ángel Prosi, volvió a quedar en evidencia tras un fuerte cruce telefónico que ambos mantuvieron en los últimos días. La situación salió a la luz luego de que Prosi realizara un descargo en una entrevista con Juan Etchegoyen, motivado por los dichos del cantante durante su visita al programa de Juana Viale. Según relató, la llamada derivó en un intercambio intenso donde ambos expresaron, sin filtros, lo que pensaban del otro.
Prosi explicó que la discusión comenzó porque fue su hijo quien lo contactó para pedirle una mano, algo que él asegura no suele ocurrir, ya que intenta no involucrarse en los asuntos personales de Elián. Sin embargo, dijo haberse sentido “ninguneado” por las declaraciones de L-Gante tras su aparición televisiva, lo que lo llevó a manifestar su malestar. “Ahí se terminó la relación”, afirmó, dejando en claro el impacto emocional del episodio.
El padre del artista también reveló que antes del cruce había consultado a una persona en común para saber qué sentía Elián respecto de él y hasta le pidió que grabara la conversación. Aclaró, además, que no necesita ningún tipo de ayuda económica, desmintiendo rumores sobre supuestos intereses materiales. Según su relato, la llamada terminó con ambos diciéndose “de todo”, sin intención de victimizaciones.

En su descargo, Prosi describió a L-Gante como alguien “lejos de la realidad”, con una “rebeldía ficticia” y dificultades para enfrentar los problemas. Sostuvo que el cantante busca mejorar su imagen a través de ciertas actitudes públicas. También señaló que existen decisiones en su entorno laboral que considera equivocadas, como la continuidad de personas de confianza que, según él, no contribuyen a una mejor organización.
Finalmente, Prosi aseguró que el conflicto no tiene retorno. Contó que le reclamó a su hijo haberlo tratado de manera despectiva en televisión y que incluso surgió una discusión en torno a la situación económica de ambos. “No le debo nada a nadie y siempre me manejé solo”, afirmó, dejando claro que la relación padre-hijo atraviesa uno de sus momentos más complejos.

