La convivencia en la casa de Gran Hermano Generación Dorada no solo altera las estrategias y los nervios de los participantes, sino también el subconsciente en las horas de descanso. En una charla íntima que dejó a todos con la boca abierta, Emanuel decidió romper el silencio y confesar el fogoso y explícito sueño hot que tuvo con su compañera Titi. Con lujo de detalles, el hermanito relató la fuerte carga erótica de la escena que imaginó su mente y describió la tremenda frustración que sintió cuando la voz del «Supremo» irrumpió en los altoparlantes para arruinarle el clímax de la fantasía.
El relato comenzó en un escenario muy específico de la casa, donde el juego y la realidad se mezclaron con el deseo. “Salíamos a la habitación y nos íbamos como para el antebaño, donde están las bachas donde te lavas la cara. Llegamos ahí, que esto que lo otro, y no sé qué onda, y me da como un abrazo”, arrancó Emanuel ante la mirada atenta de sus compañeros de encierro. Acto seguido, detalló el momento exacto en el que el sueño mutó hacia algo completamente físico y pasional: “Yo el abrazo, ahí hubo frotada. El abrazo es más largo de lo habitual… este fue como un abrazo de segundos largo, de minutos, y había frotadas de bodies, de cuerpos ahí, frotándose, uno bronceado el mío y el otro naranjón. El frote, frote, como que generó cosas. Muy real”.
«¡Esa arpa!»: La insólita frase en el confesionario y el enojo con la producción
La intensidad del encuentro onírico continuó escalando a medida que la pareja virtual se trasladaba por los pasillos de Martínez en dirección a la zona de aislamiento. “Salíamos de ahí y nos íbamos para donde está la puerta de la arena, del Zoom, para ese lado, para el lado confesionario. Y llegamos al lado, mirá, una vergüenza, chicos, y entre frotada va y frotada viene, como que pintó. Y me dice: ‘¿y esa arpa?’… encima ‘arpa’ es una palabra que no consumo yo, que no digo. Y nada, y como que había pintado ahí algo, justo en la puerta del Zoom… pero era muy real la onda. Ya había empezado, ya se había puesto hot la cosa”, confesó entre risas y timidez.
Sin embargo, el momento de mayor pasión fue interrumpido de la manera más abrupta y corporativa posible por la producción del reality, provocando el fastidio del participante. “Pon, ‘Emanuel al confesionario’. No, qué flash, guacho. Se lo dije al Vic: ‘me cortaste la onda mal, ya que no puedo hacer nada acá adentro y vos me cortaste el sueño mal ahí’”, protestó el joven sobre la jugada de la voz de mando. Para cerrar el debate y evitar que se generen falsos rumores de romance en el afuera, Emanuel aclaró sus verdaderos sentimientos hacia Titi y explicó el motivo psicológico que originó la fantasía: “Le digo: ‘no, todo bien. No es mi tipo ni nada por el estilo’. No sé cómo mi mente me llevó ahí tampoco. Se ve que porque ella duerme enfrente de mi cama y creo que estábamos hablando antes de que me quede dormido, será por eso”.

