Los explosivos indicios que aparecieron en las redes sociales en las últimas semanas despertaron una ola de especulaciones sobre un supuesto acercamiento entre Sofía Solá —la hija de Maru Botana— y el piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto. Tras las repercusiones por los recurrentes likes del corredor en los posteos de la joven, la reconocida cocinera fue abordada por la prensa y no esquivó el bulto.
En diálogo con el ciclo Puro Show (eltrece), Maru blanqueó su fanatismo por la máxima categoría del automovilismo y sorprendió al revelar la inesperada relación que mantiene tanto con el deportista como con su círculo íntimo.

Fanatismo por la F1 y sorpresa ante los rumores
Lejos de mostrar incomodidad ante las consultas sobre el supuesto romance virtual, la conductora arrancó manifestando su total devoción por el deporte motor: “¿Ves Fórmula 1? ¿Ves automovilismo?”, le consultaron. Sin dudarlo, retrucó: “Sí, me encanta”. Y ante la mención directa de Colapinto, acotó entusiasmada: “Me encanta, fan total”.
Sin embargo, cuando el cronista puso sobre la mesa las versiones de los guiños digitales y un posible vínculo sentimental con Sofía, la empresaria gastronómica reconoció su desconcierto inicial. Ante la consulta sobre los numerosos “me gusta” del piloto en las publicaciones de su hija, Maru exclamó sorprendida: “¿A Sofi?… No tanto”, asegurando que la joven nunca le había comentado nada al respecto.
Tortas, Barcelona y el visto bueno como yerno
Lejos de cerrar la puerta a las especulaciones, la cocinera dejó en evidencia que el vínculo con la familia del piloto de Pilar viene de larga data y trasciende largamente las redes sociales, revelando una graciosa anécdota culinaria. “Lo quiero mucho a Franco, a su familia, lo fui a ver, de hecho, a Barcelona, pero no, no tenía ni idea. Lo conozco porque es muy fan de algunas tortas mías… Suele ir su mamá a comprar tortas”, relató entre risas.
Para cerrar, la charla derivó inevitablemente en la pregunta del millón: ¿le convendría como yerno? Lejos de esquivar la chicana periodística, Maru Botana aprobó de inmediato la picaresca instalada en el mundo virtual: “¿Qué te parece? ¿Como yerno, te lo imaginás?”, le lanzaron.
Sin dudar, respondió divertida: “Sería divino”. Y ante la consulta sobre si encajaba en el perfil de su hija, concluyó con total simpatía: “Bueno, no lo conozco tanto a Franco, pero conozco a su familia. Muy lindo, amor… Aprobado”.





